General Atomics y la Marina de Estados Unidos ampliaron la capacidad antisubmarina del MQ-9B con nuevas pruebas de sonoboyas y sensores acústicos.
Pruebas de sonoboyas que ampliaron la misión antisubmarina
El 17 de diciembre de 2025, General Atomics Aeronautical Systems y la Marina de Estados Unidos ampliaron la capacidad antisubmarina del MQ-9B SeaGuardian con una prueba de vuelo dedicada al sistema de dispensación de sonoboyas. La aeronave no tripulada empleó más vainas SDS que en ensayos anteriores y duplicó la cantidad de sensores acústicos disponibles para la misión, con supervisión de NAWCAD AIRWorks y apoyo a una evaluación operativa del comandante de la Flota del Pacífico hacia la Séptima Flota.
El lanzamiento incluyó sonoboyas AN/SSQ-36 batitermales, AN/SSQ-53G DIFAR pasivas y AN/SSQ-62F DICASS activas. El hecho central fue la incorporación de boyas Multi-static Active Coherent desde una plataforma no tripulada, un salto técnico orientado a ampliar el área de búsqueda submarina con menor consumo de sensores. La demostración cerró una secuencia pública en la que el SeaGuardian dejó de figurar solo como dron de patrulla marítima.
En enero de 2021, un MQ-9A Block 5 lanzó una boya batitermal, siete DIFAR y dos DICASS, y mantuvo durante tres horas el seguimiento de un blanco submarino de entrenamiento MK-39 EMATT mediante procesamiento acústico UYS-505. Ese ensayo creó la base para trasladar la función al MQ-9B SeaGuardian, con una evolución posterior hacia la detección, localización y transmisión táctica dentro de la cadena antisubmarina.
Durante el Unmanned Systems Integrated Battle Problem de abril de 2021 frente a San Diego, un MQ-9B SeaGuardian trabajó junto a un crucero lanzamisiles, empleó sonoboyas y otros medios para identificar contactos, y remitió posiciones al comandante embarcado. El concepto amplió el papel del dron más allá de la vigilancia de superficie y lo introdujo en una red táctica dedicada a la caza submarina.
Datos clave de sonoboyas, enlaces y autonomía del SeaGuardian
- Cuatro estaciones alares pueden llevar hasta cuatro vainas SDS.
- La capacidad total alcanza 40 sonoboyas de tamaño A u 80 de tamaño G.
- El SeaGuardian vuela más de 30 horas, según configuración.
- En RIMPAC 2024, la red enlazó datos mediante Link 16, JREAP-C y Minotaur.
Vainas SDS, sensores acústicos y enlaces para la flota
El 27 de febrero de 2024, en el área de pruebas W-291 de la Marina en el sur de California, el SeaGuardian voló con una vaina SDS y radar SeaVue. Durante el evento lanzó ocho AN/SSQ-53 y dos AN/SSQ-62, y su sistema SMCS a bordo vigiló las boyas tras la eyección. La aeronave actuó bajo una autorización interina de NAVAIR, mientras la vaina incorporó un sistema neumático desarrollado por AEREA en Italia.
En RIMPAC 2024, ejercicio marítimo multinacional con 29 países, 40 buques de superficie, tres submarinos, más de 150 aeronaves y 25.000 efectivos, el SeaGuardian llevó una vaina prototipo SDS capaz de soltar diez sonoboyas de tamaño A por vaina. La aeronave enlazó sus datos con centros, buques y aeronaves mediante Link 16, JREAP-C y Minotaur, lo que integró la información acústica en una red marítima más amplia.

La arquitectura de la propia aeronave dio sentido al sistema, ya que el MQ-9B SeaGuardian vuela más de 30 horas, según configuración, con enlace satelital más allá del horizonte y sensores marítimos de instalación modular. Su configuración puede integrar radar marítimo de gran cobertura, sistema de identificación automática, medidas de apoyo electrónico y un equipo antisubmarino autónomo para misiones de vigilancia, búsqueda y persecución submarina.
En guerra antisubmarina, la combinación SDS-SMCS permite desplegar, vigilar y controlar sonoboyas desde una sola aeronave remotamente pilotada. Cuatro estaciones alares pueden llevar hasta cuatro vainas SDS, con capacidad total para 40 sonoboyas de tamaño A u 80 de tamaño G. En configuración marítima ISR y antisubmarina, la plataforma alcanza un radio de misión de 1.200 millas náuticas con tiempo de permanencia para persecución submarina.
Preproducción, sonoboyas pequeñas y coordinación con helicópteros
Entre el 20 y el 30 de enero de 2025, una aeronave SeaGuardian operada por la compañía desplegó múltiples vainas SDS de preproducción y probó sensores antisubmarinos con procesamiento de profundidad térmica y datos acústicos a bordo. El ensayo usó sonoboyas DIFAR, DICASS y batitermales para detectar, seguir y analizar blancos submarinos. NAWCAD AIRWorks apoyó y supervisó el proceso, que conectó la experimentación industrial con necesidades operativas de la flota.
La fase técnica incluyó la correlación de velocidad de eyección con datos de tensión y deformación, un paso necesario para afinar el modelo de lanzamiento y reducir riesgos físicos sobre sensores que abandonan el ala a velocidad de vuelo. En mayo de 2025, General Atomics y Ultra Maritime anunciaron una alianza para combinar el SeaGuardian con sonoboyas y receptores acústicos de menor tamaño y bajo consumo.
El diseño busca duplicar la capacidad del sistema mediante sonoboyas de media talla y añadir capacidades multiestáticas activas para búsqueda de área amplia. Los receptores acústicos reducidos permiten vigilar más boyas por misión y sostener operaciones antisubmarinas en entornos con degradación o negación de GPS. La financiación procede de investigación y desarrollo internos, con demostraciones operativas previstas desde 2025 en el Indo-Pacífico y otros teatros.
En Integrated Battle Problem 2023, el SeaGuardian trabajó con helicópteros MH-60R de los escuadrones HSM 38, 49, 71 y 75. Los helicópteros lanzaron sonoboyas frente al sur de California; la tripulación del MQ-9B correlacionó y localizó el blanco, envió reportes tácticos al Theater ASW Center de la Task Force 34 en Pearl Harbor y el centro dirigió una destrucción simulada con torpedos nocionales desde los MH-60R.
Planes internacionales y papel del SeaGuardian en la red naval

Ese esquema reduce la carga de permanencia de helicópteros y aviones tripulados, traslada parte de la vigilancia acústica a una plataforma de larga autonomía y mantiene a los centros directivos dentro del circuito de decisión. La dimensión operativa aparece en la relación con aeronaves tripuladas, porque el MQ-9B puede absorber tareas de escucha, correlación y reporte táctico sin desplazar por completo a los medios embarcados.
El 12 de enero de 2026, Alemania adquirió ocho MQ-9B SeaGuardian mediante la Agencia de Apoyo y Adquisiciones de la OTAN, con cuatro estaciones terrestres certificables y primera entrega prevista en 2028. El programa alemán apunta a vigilancia marítima, protección de rutas e infraestructuras críticas, y complementariedad con los P-8A Poseidon. La plataforma incorpora control satelital de polo a polo, deshielo, radar multimodo de vigilancia de superficie y opción antisubmarina.
Un día después, la prueba de sonoboyas ampliada cerró la secuencia pública más reciente. El SeaGuardian ya no aparece solo como un dron de patrulla marítima, sino como un nodo aéreo capaz de lanzar sensores, escuchar bajo la superficie, generar trazas y alimentar una red de caza submarina distribuida, con autonomía prolongada, enlace satelital y capacidad para conectar centros, buques y aeronaves.