El Tupolev Tu-144D con matrícula CCCP-77115 vuelve a disponer de varios sistemas que habían permanecido fuera de servicio. Un grupo de voluntarios ha trabajado durante los últimos años en la recuperación mecánica, eléctrica y exterior de este avión supersónico soviético, estacionado en el aeropuerto de Zhukovsky, en la región de Moscú. Entre los avances recientes figura la incorporación de una unidad de potencia auxiliar TA-6A. La aeronave podría mostrarse nuevamente al público, aunque sus restauradores descartan que vuelva a volar.
La posibilidad de exhibir el Tu-144 coincide con las expectativas de que el Salón Internacional de Aviación y Espacio MAKS regrese en 2027. La última edición se celebró en 2021 y, desde entonces, su reanudación se ha aplazado año tras año debido a la guerra en Ucrania. No existe todavía confirmación de una nueva edición ni una decisión oficial que vincule los trabajos del avión con ese eventual regreso. El CCCP-77115 ya había participado como exposición estática en el salón durante aproximadamente dos décadas.

Los voluntarios recuperan los sistemas de un Tu-144 que lleva años en tierra
En Zhukovsky permanecen dos aparatos de esta familia, el CCCP-77114 y el CCCP-77115, en las instalaciones compartidas por el aeropuerto y el Instituto de Investigación de Vuelo Gromov. El primero fue trasladado en agosto de 2019 hasta una intersección vial fuera del aeropuerto, donde se instaló como monumento. El segundo continuó asociado a las exposiciones estáticas de MAKS hasta la edición de 2021. Tanto el fondo benéfico Legends of Aviation como la empresa de ingeniería NIK participaron en las reparaciones de ambos ejemplares y en el traslado del 77114.
Pavel Efter es uno de los voluntarios que documentan estas intervenciones. Desde 2023 publica grabaciones en el canal de YouTube Restorer144 y, a partir del 1 de agosto de 2026, también difundió el trabajo a través de Instagram. Su equipo ha intervenido igualmente en el Tu-144 con matrícula CCCP-77106 del Museo Central de la Fuerza Aérea, en Monino. Otro ejemplar conservado, el CCCP-77110, pertenece al Museo de Aviación Civil de Uliánovsk.
Estas son algunas de las reparaciones y pruebas efectuadas en el avión
- Conexión de la alimentación eléctrica y las baterías, además de comprobaciones de los instrumentos de cabina.
- Pruebas del indicador y la bomba de combustible, del indicador de presión y de las luces del tren de aterrizaje, junto con el inflado de los neumáticos.
- Reparación de la iluminación interior, trabajos sobre la navegación analógica y revisión de los esquemas eléctricos.
- Inspección del detector de incendios SSP-2A y los sensores de humo, así como pruebas de la nariz móvil y de los planos delanteros retráctiles.
- Lavado exterior, revisión de las compuertas del alojamiento de la unidad de potencia auxiliar e instalación de una TA-6A.
La TA-6A puede proporcionar electricidad a los equipos de cabina y a las luces cuando el Tu-144 se presenta al público sin utilizar sus motores principales. Las grabaciones también muestran el funcionamiento de la nariz abatible y de las pequeñas superficies delanteras retráctiles, características del aparato. Sin embargo, que estos mecanismos puedan moverse no significa que el avión esté próximo a recuperar su condición de aeronave operativa. Efter ha precisado que el propósito del grupo es conservarlo para exposiciones en tierra.
La restauración no incluye devolver el Tu-144D a sus vuelos supersónicos
El propio Efter explicó que las tareas no responden a una resolución oficial, sino a la iniciativa de personas interesadas en preservar esta parte de la historia aeronáutica. El grupo pasó de mantener el ejemplar 77106 en Monino a ocuparse de los dos aviones de Zhukovsky. En el 77114 efectúa labores estacionales de conservación y utiliza, durante el verano, el movimiento de los planos delanteros y del cono de proa como parte de su presentación. Esos mecanismos quedan recogidos durante el invierno.
El 77115 ha requerido una intervención más extensa. Los restauradores repararon el sistema que eleva y baja el cono de la nariz, recuperaron la iluminación de la cabina y pusieron a punto una fuente de alimentación eléctrica terrestre que permite mostrar sus sistemas al público. Además, las imágenes recientes documentan la instalación de la APU. Efter no ha indicado que la aeronave vaya a desplazarse por sus propios medios ni que esté previsto efectuar demostraciones de rodaje durante una eventual edición de MAKS.
La vuelta al vuelo presentaría obstáculos técnicos y reglamentarios. El Tu-144D empleaba cuatro turborreactores Kolesov RD-36-51, distintos de los turbofanes Kuznetsov NK-144 de las versiones Tu-144 y Tu-144S anteriores. Los motores del modelo D y otros componentes dejaron de fabricarse, lo que dificulta obtener repuestos apropiados. A ello se sumarían las exigencias de aeronavegabilidad y autorización de Rosaviatsia, la Agencia Federal de Transporte Aéreo de Rusia. Por esas razones, incluso una exhibición de rodaje parece poco probable.
Uno de los Tu-144 conservados sirvió como laboratorio para la NASA
El CCCP-77114 tuvo una segunda etapa después de su servicio original. Fue transformado en el Tu-144LL, sigla de Letayushchaya Laboratoriya, o laboratorio volante, y recibió motores Kuznetsov NK-321. La NASA utilizó este avión dentro de su programa de investigación de alta velocidad entre 1996 y 1999, en colaboración con organizaciones rusas que también lo emplearon antes de su retirada. El proyecto bilateral estudiaba tecnologías destinadas a una futura generación de aeronaves supersónicas.
Durante aquella etapa, el aparato sustituyó su matrícula soviética CCCP-77114 por la rusa RA-77114 y recibió una identificación exterior diferente. Una de sus actividades documentadas fue un vuelo de investigación en septiembre de 1998 cerca del centro aeronáutico de Zhukovsky. Tras su instalación como monumento en 2019, el avión recuperó una pintura inspirada en Aeroflot. En fechas recientes, Efter mostró también el movimiento de la nariz de este ejemplar, que ya no cumple funciones de investigación ni de transporte.

El primer avión supersónico soviético tuvo una carrera comercial breve
El Tu-144 realizó su primer vuelo el 31 de diciembre de 1968, aproximadamente dos meses antes que el Concorde anglofrancés. Sin embargo, su desarrollo y utilización estuvieron marcados por problemas técnicos y operativos. La producción soviética alcanzó entre 16 y 17 aparatos, según la fuente que se consulte. El conjunto comprendía un prototipo, una o dos aeronaves de ensayo previas a la producción y catorce ejemplares de serie. De estos últimos, nueve correspondían al Tu-144S y cinco al Tu-144D.
Uno de los episodios más graves ocurrió durante el Salón Aeronáutico de París, el 3 de junio de 1973. Un Tu-144S se precipitó a tierra tras una pasada rápida y un ascenso pronunciado, después de perder sustentación a unos 2.000 pies. Murieron las seis personas que se encontraban a bordo y otras ocho en tierra. Los problemas del programa incluyeron costes elevados de mantenimiento, consumo de combustible, ruido en la cabina y diversos incidentes tanto en vuelo como en tierra.
La explotación comercial quedó limitada a la ruta entre Moscú y Alma-Ata, actualmente Almaty, en Kazajistán. Entre 1977 y 1978 se realizaron poco más de cien vuelos en ese servicio. La fabricación concluyó en enero de 1982. El programa, que había permitido a la Unión Soviética adelantarse al Concorde en la fecha del primer vuelo, no consiguió sostener una operación comercial extensa. Su evolución ha sido relacionada con la premura de su desarrollo durante la Guerra Fría y con deficiencias de ingeniería y diseño.
Rusia trabaja en otro avión supersónico mientras conserva sus Tu-144
Rusia también mantiene un proyecto distinto para desarrollar un nuevo avión supersónico de pasajeros. Vadim Badekha, director de United Aircraft Corporation, confirmó en una entrevista concedida a TASS el 3 de junio de 2026 que existe esa iniciativa y que se construye un prototipo en el Centro Nacional de Investigación Zhukovsky. No se han dado a conocer las características visuales de la aeronave. Sigue pendiente comprobar si el proyecto podrá superar las dificultades técnicas, industriales y económicas que afectaron a su antecesor soviético.
Mientras ese nuevo proyecto permanece en desarrollo, la recuperación del CCCP-77115 ofrece la posibilidad de volver a presentar al público uno de los ejemplares del transporte supersónico soviético. El trabajo de los voluntarios ya permite comprobar elementos mecánicos y eléctricos de un avión retirado, pero su eventual participación en MAKS depende de un salón cuyo regreso sigue sin confirmación. Por ahora, el destino del Tu-144D restaurado es una exposición estática, no su retorno a la actividad aérea.










