Un buque de Mano Shipping que debía salir del puerto griego de Siros con destino a Haifa fue sometido este martes a inspecciones de seguridad después de recibirse una advertencia sobre la posible presencia de tres bombas a bordo. En la nave se encontraban 940 pasajeros y 597 tripulantes.
La alerta llevó al puerto a movilizar personal de seguridad y especialistas en explosivos para comprobar si había material peligroso en la embarcación. El Shin Bet, servicio de seguridad interior israelí, también intervino en la gestión del incidente y estableció contactos con las autoridades locales de Grecia.
La primera revisión no encontró explosivos ni objetos sospechosos. Pese a ese resultado, los equipos de seguridad mantuvieron las inspecciones para descartar una amenaza contra quienes se encontraban a bordo y permitir que el barco continuara su viaje a Israel.
En las tareas de búsqueda participa un equipo de la autoridad portuaria con un perro adiestrado para detectar explosivos y un buzo civil. La unidad de misiones subacuáticas de la Guardia Costera de Grecia también tenía previsto incorporarse a las operaciones para efectuar una revisión adicional de mayor alcance.
Hasta el momento descrito en la información, ninguna de las inspecciones había localizado artefactos explosivos. Las comprobaciones continuaban y el buque permanecía bajo revisión por la advertencia recibida.









