Una niña de ocho años, hasta entonces sana y sin enfermedades preexistentes, ingresó en estado grave en el Centro Médico Shaare Zedek a causa de complicaciones de la gripe. La gravedad de su dificultad respiratoria obligó a los médicos a sedarla y conectarla a un respirador en la unidad de cuidados intensivos pediátricos.
Cuando llegó al hospital, la menor tenía fiebre alta y apenas podía respirar con normalidad. El equipo médico inició de inmediato un tratamiento con medicamentos y apoyo respiratorio. El doctor Elihai Berliner, médico sénior del Departamento de Medicina de Urgencias Pediátricas, explicó que la situación exigió atención urgente desde el momento de su ingreso.
Una vez que los médicos consiguieron estabilizarla, la trasladaron a cuidados intensivos pediátricos. Allí permaneció sedada y recibió ventilación mecánica mientras continuaba el tratamiento. Su respuesta a la atención intensiva fue favorable: unas 24 horas después, el personal pudo retirarle el respirador.
La doctora Shani Cohen Elias indicó que la paciente continúa bajo observación médica pese a la mejoría. Destacó que se trata de una niña previamente sana que desarrolló una enfermedad grave por la infección gripal, pese a no tener enfermedades previas.
Cohen Elias insistió en la importancia de vacunarse contra la gripe. Recordó que la enfermedad no afecta únicamente a las personas de edad avanzada y que, entre niños y bebés, puede ocasionar complicaciones graves, tanto inmediatas como prolongadas, e incluso poner en peligro la vida.










