El líder kurdo sirio Mazloum Abdi anunció el jueves que concluyó la integración de las instituciones civiles, militares y de seguridad kurdas en las estructuras del Estado sirio, tras meses de negociaciones con Damasco.
“Quiero comunicar que la fase de integración de las instituciones militares, de seguridad y administrativas en las estructuras del Estado nacional ha finalizado por completo”, declaró Abdi, comandante de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), durante un acto en Qamishli, en el noreste de Siria.
“A partir de este momento, iniciamos una nueva etapa”, añadió. “Nuestra lucha continuará para consolidar los derechos de nuestro pueblo en la Constitución”.
El acuerdo con Damasco se firmó en enero
El proceso deriva del acuerdo firmado en enero por Abdi y el presidente sirio, Ahmed al-Sharaa, que establecía la plena incorporación de las instituciones civiles y militares kurdas al aparato estatal. Washington calificó entonces el pacto de “histórico”.
El acuerdo llegó después de enfrentamientos entre combatientes kurdos y fuerzas de las nuevas autoridades sirias. Durante esos combates, los kurdos perdieron amplias zonas bajo su control en las regiones petroleras del norte y el noreste del país.
El 16 de enero, en medio de la violencia, Sharaa firmó un decreto que reconoce los derechos nacionales de los kurdos y establece el kurdo como idioma nacional. En febrero, Noureddine Ahmed Eissa, originario de Qamishli, fue nombrado gobernador de Hasakeh, y en marzo el alto mando kurdo Sipan Hamo asumió como viceministro regional de Defensa.
Las fuerzas gubernamentales entraron en Hasakeh y Qamishli
Como parte de la aplicación del acuerdo, las fuerzas gubernamentales entraron en Hasakeh y Qamishli. Damasco también asumió la administración del aeropuerto de Qamishli y de importantes yacimientos petrolíferos.
Abdi no explicó cómo fueron incorporadas las FDS y las fuerzas de seguridad kurdas a las estructuras estatales, uno de los asuntos que había provocado disputas durante las negociaciones.
En paralelo, las tropas estadounidenses trasladaron a Irak a más de 5.700 detenidos del Estado Islámico que permanecían en campamentos hasta entonces controlados por fuerzas kurdas. Estados Unidos había sido el principal respaldo de las FDS durante la campaña contra el grupo yihadista, pero retiró su apoyo para favorecer a las autoridades afines a Washington que asumieron el poder tras la caída de Bashar al-Ásad en 2024.
Las FDS llegaron a tener unos 100.000 miembros
Las FDS fueron creadas en 2015 con apoyo estadounidense después de que combatientes kurdos derrotaran al Estado Islámico en Kobane tras cuatro meses de combates. La fuerza, integrada por kurdos y árabes, llegó a contar con unos 100.000 miembros, de acuerdo con Abdi.
El especialista en Siria Fabrice Balanche sostiene que numerosos combatientes árabes desertaron después de que el ejército de Sharaa tomara Raqa y Deir Ezzor, dos provincias que habían estado bajo control kurdo. Según su estimación, las FDS quedaron con aproximadamente la mitad de sus efectivos anteriores.
Los kurdos habían sufrido restricciones bajo gobiernos anteriores, entre ellas prohibiciones para enseñar su idioma, celebrar festividades y practicar expresiones de su cultura. En 1962, alrededor del 20% de los kurdos sirios perdió la ciudadanía tras un censo. Los kurdos representan aproximadamente el 15% de la población del país.
Mutlu Civiroglu, analista especializado en asuntos kurdos radicado en Washington, describió la disolución de las FDS como “un final amargo”. “Una fuerza militar que ha cosechado un gran éxito, que ha derrotado al ISIS una y otra vez, y que ha despertado la admiración de muchos, llega tristemente a su fin”, declaró a la AFP.










