Hezbolá sostuvo que las nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos no modificarán su postura frente a Israel, después de que Washington anunciara medidas contra el grupo y lo acusara de actuar en beneficio de Irán.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos informó el día anterior que modificó la designación legal de Hezbolá para indicar que la organización operaba “al servicio del régimen iraní bajo el mando del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán”. Además, anunció sanciones contra 10 personas a las que atribuye integrar una red dedicada a transferir dinero en efectivo al grupo.
En un comunicado, Hezbolá respondió que “Todas estas sanciones y clasificaciones injustas no nos disuadirán de mantenernos firmes en la vía de la resistencia y en el derecho del Líbano y de los libaneses a defender su tierra, su soberanía y sus recursos”.
La organización, que Estados Unidos considera terrorista y que, según el texto original, está armada y financiada por Irán, afirmó también que “no necesita que nadie avale su identidad libanesa ni su patriotismo”. Asimismo, añadió: “Nuestra estrecha y fraternal relación con la República Islámica de Irán es una relación que valoramos y de la que estamos orgullosos”.
Según el comunicado del Tesoro, Hezbolá disponía de una red que utilizaba “mensajeros que viajaban en vuelos comerciales entre Líbano, Turquía, los Emiratos Árabes Unidos e Irán para mover hasta cientos de millones de dólares entre jurisdicciones” con el propósito de evadir las sanciones.
Un funcionario del Departamento de Estado de Estados Unidos, que habló bajo condición de anonimato, afirmó que Washington había “documentado la integración operativa, financiera y logística” entre Hezbolá y la Fuerza Quds, el brazo de operaciones exteriores de la Guardia Revolucionaria Islámica, durante varios años.
De acuerdo con ese funcionario, Hezbolá era simplemente “una extensión” de la Fuerza Quds y “no un movimiento de resistencia libanés”.
Por su parte, Hezbolá sostuvo que la decisión adoptada por Estados Unidos busca “atacar a la resistencia, a su comunidad, a su entorno y a sus partidarios, y asediarlos y presionarlos” con el objetivo de proteger a Israel.










