La documentalista Lucie Kon denunció hostigamiento laboral después del ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 y perdió su empleo en abril.
La cadena pública británica BBC acordó pagar más de £400 000 a la productora judía Lucie Kon, ganadora de premios Óscar y Emmy, después de que denunciara discriminación religiosa y racial, hostigamiento laboral y despido injustificado. La documentalista sostuvo que sufrió represalias por denunciar comportamientos antisemitas entre sus compañeros de trabajo tras el ataque de Hamás contra Israel del 7 de octubre de 2023. El acuerdo puso fin al litigio laboral sin que la BBC admitiera responsabilidad legal.
Kon, de 57 años, trabajó durante más de dos décadas en la corporación y desempeñó funciones de producción y supervisión editorial en programas como Storyville y Panorama. En declaraciones publicadas por The Telegraph el 26 de octubre, aseguró que su condición de judía nunca había representado un problema durante su carrera hasta los ataques perpetrados por Hamás en el sur de Israel.
La productora relató que, cuando calificó de malvados a los terroristas de Hamás, una compañera respondió que los sionistas también eran malvados. Otra persona le pidió que considerara las razones que habían llevado a Hamás a cometer los ataques. Según Kon, varios compañeros también cuestionaron su identificación con Israel y su capacidad para mantener la imparcialidad periodística.
Las tensiones aumentaron cuando propuso producir un documental sobre la masacre del festival de música Nova, donde los terroristas de Hamás asesinaron a cientos de asistentes. Kon aseguró que sus superiores exigieron contextualizar las motivaciones de los atacantes y que posteriormente le comunicaron que no podía supervisar la producción porque su identidad judía comprometía su imparcialidad.
La documentalista afirmó que finalmente consiguió participar en el proyecto, aunque bajo una supervisión adicional. La película, titulada We Will Dance Again, recibió posteriormente un premio Emmy.
Kon también ayudó a organizar un grupo de apoyo para empleados judíos de la BBC y trasladó sus preocupaciones al entonces director general, Tim Davie. En enero de 2024 presentó una reclamación formal sobre el trato recibido. Según su relato, después quedó excluida de reuniones y actividades profesionales, mientras sus relaciones laborales se deterioraban.
La investigación interna de la BBC no respaldó sus acusaciones de antisemitismo. Kon recurrió la decisión sin conseguir que se modificaran esas conclusiones. La productora sostuvo que el procedimiento y el aislamiento profesional perjudicaron gravemente su salud.
En enero de 2025, la corporación le comunicó que su puesto podía desaparecer como consecuencia de una reorganización de Storyville. Kon intentó conseguir otro cargo dentro de la nueva estructura, pero su candidatura fue rechazada. Su relación laboral terminó en abril de 2026, poco después de que Mr Nobody Against Putin, documental en cuya producción había participado, ganara el Óscar al mejor largometraje documental.
La cineasta consideró que la reorganización fue utilizada para apartarla después de sus denuncias. La BBC, por su parte, mantuvo que la supresión del puesto respondió a cambios organizativos anunciados previamente.
Tras iniciar acciones legales por despido improcedente, Kon alcanzó un acuerdo económico con la corporación. Según Jewish News, la mayor parte de la indemnización corresponde a los perjuicios personales sufridos durante la guerra laboral. El acuerdo también contempló restituir su reconocimiento en los créditos de Mr Nobody Against Putin, donde, según la productora, su nombre había perdido prominencia.
Kon solicitó una disculpa formal y una reunión con el nuevo director general, Matt Brittin, pero ambas peticiones fueron rechazadas.
En su respuesta pública, la BBC afirmó que sus procedimientos internos no habían confirmado ninguna de las acusaciones de antisemitismo formuladas por Kon. Reconoció, sin embargo, que existieron deficiencias en el tratamiento del caso y que estas tuvieron consecuencias personales para la productora.
La corporación también reconoció la trayectoria de Kon como una empleada valiosa que había dedicado muchos años de servicio a la institución. Insistió en que no tolera el antisemitismo y que las denuncias de discriminación son investigadas conforme a sus procedimientos internos.
La productora distinguió entre la conducta de determinados empleados y la responsabilidad institucional de la cadena. Afirmó que no considera que la BBC sea una organización institucionalmente antisemita, aunque sostiene que tiene un problema de antisemitismo entre parte de su personal.
El caso se produjo después de que más de 200 empleados, colaboradores y profesionales judíos vinculados a la BBC reclamaran en 2024 una investigación sobre presunto antisemitismo y parcialidad editorial. La corporación introdujo posteriormente formación obligatoria sobre antisemitismo e islamofobia para su plantilla. Kon cuestionó la eficacia de esa formación y defendió la necesidad de tratar las denuncias directamente con los trabajadores afectados.










