La adquisición será la mayor registrada en el sector de la computación cuántica. La compañía israelí desarrolla programas para operar computadoras cuánticas.
Intel anunció el lunes 26 de octubre un acuerdo definitivo para adquirir la empresa tecnológica israelí Classiq por unos $2 300 000 000, según informó el diario económico Calcalist. La operación, que combinará pagos en efectivo y acciones del fabricante estadounidense de semiconductores, será la mayor adquisición registrada hasta ahora en la industria mundial de computación cuántica.
La compañía estadounidense confirmó la firma del acuerdo, aunque no reveló oficialmente su valor. La transacción está sujeta a las autorizaciones regulatorias correspondientes y se espera que concluya durante el primer semestre de 2027. Hasta entonces, ambas empresas continuarán sus operaciones de manera independiente.
Classiq fue fundada en 2020 por Nir Minerbi, Amir Naveh y Yehuda Naveh, padre de Amir. Minerbi ocupa el cargo de director ejecutivo, mientras Amir Naveh dirige el área de productos y Yehuda Naveh ejerce como director tecnológico. Los dos primeros son graduados del programa militar israelí Talpiot, especializado en la formación científica y tecnológica. Yehuda Naveh dirigió anteriormente un equipo de desarrollo de programas para computación cuántica en el centro de investigación de IBM en Haifa.
La empresa, con sede en Tel Aviv, desarrolla una plataforma que permite diseñar, optimizar y ejecutar algoritmos cuánticos sin necesidad de programar directamente los circuitos físicos de cada procesador. Su tecnología funciona con diferentes arquitecturas de computación cuántica, una característica que permite utilizar programas en sistemas de distintos fabricantes.
Intel pretende combinar esta plataforma con sus propios desarrollos de procesadores cuánticos basados en espines de electrones en silicio. La empresa estadounidense trabaja en esta tecnología desde 2015 y busca integrar procesadores, sistemas electrónicos de control y programas de desarrollo en una misma plataforma comercial.
El director ejecutivo de Intel, Lip-Bu Tan, afirmó que la incorporación de Classiq permitirá transformar la división de computación cuántica de Intel en un negocio capaz de proporcionar tanto los componentes físicos como las herramientas informáticas necesarias para utilizarlos. Por su parte, Minerbi señaló que la colaboración permitirá facilitar el desarrollo de aplicaciones cuánticas para empresas e investigadores.
Classiq cuenta actualmente con unos 150 empleados y ha obtenido aproximadamente $200 000 000 en financiación desde su fundación. En su última ronda de inversión, realizada en 2025, su valoración se situó entre $600 000 000 y $700 000 000. El precio acordado con Intel supera ampliamente esa valoración.
Según Calcalist, los empleados poseen conjuntamente alrededor del 10 % de las acciones de Classiq, una participación equivalente a unos $230 000 000 al precio de adquisición. Intel también habría destinado más de $100 000 000 a incentivos para retener al personal. Cada uno de los tres fundadores podría recibir entre $80 000 000 y $100 000 000 por la venta de sus participaciones.
Entre los principales inversionistas figuran Entrée Capital, Team8 Capital y la aseguradora israelí Phoenix. Lip-Bu Tan también había invertido personalmente en Classiq antes de asumir la dirección ejecutiva de Intel. Según fuentes citadas por la prensa israelí, el directivo se abstuvo de participar en las negociaciones debido a sus intereses financieros en la empresa adquirida.
La plataforma de Classiq ya es utilizada por compañías internacionales como BMW, Rolls-Royce, HSBC y Citi, además de instituciones académicas dedicadas a la investigación cuántica. Sus herramientas permiten desarrollar aplicaciones relacionadas con simulaciones físicas, optimización de procesos y análisis financiero.
La adquisición también tendrá consecuencias para las operaciones de Intel en Israel. Según el diario económico Globes, Classiq se convertirá en el centro mundial de desarrollo de computación cuántica del fabricante estadounidense, que mantiene una presencia industrial y tecnológica en territorio israelí desde la década de 1970.
El acuerdo supera el anterior récord de adquisiciones del sector cuántico, establecido en 2025 cuando IonQ compró la empresa británica Oxford Ionics por aproximadamente $1 000 000 000. También representa la segunda mayor compra de una empresa israelí realizada por Intel, después de la adquisición de Mobileye por $15 300 000 000 en 2017.
La computación cuántica todavía afronta dificultades para alcanzar una utilización comercial generalizada debido al costo, la complejidad y las limitaciones técnicas de los sistemas disponibles. Intel considera que la integración de sus procesadores con las herramientas de Classiq contribuirá a superar parte de esas dificultades y permitirá desarrollar aplicaciones que puedan ejecutarse en distintas plataformas cuánticas.










