Tras más de 30 años de ventas en Israel a través de un distribuidor local, Dyson ya tiene su primera tienda en el país. La firma británica eligió el centro comercial BIG Glilot, al norte de Tel Aviv. Quiere ampliar su presencia en dos categorías en las que hasta ahora tenía poco peso en el mercado israelí, la higiene bucal y el cuidado del cabello. En los robots aspiradores, su objetivo es recuperar parte del terreno perdido.
El socio de Dyson para esa expansión es FOX Group (TASE: FOX), propiedad de Harel Wiesel. En febrero, FOX obtuvo por cinco años la exclusiva de importación y distribución que hasta entonces tenía BNZC Import and Distribution Ltd., de Zvi Cohen y George Horesh. Para el grupo de Wiesel, conocido por la moda, el calzado y los artículos de estilo de vida, el acuerdo supone su entrada en el negocio de los electrodomésticos.
Uno de los retos de Wiesel será impulsar las ventas de robots de Dyson frente a fabricantes chinos como Dreame y Roborock. Ambas marcas han ganado presencia con una rápida sucesión de modelos avanzados, mientras Dyson ha perdido cuota. En el mercado israelí de aspiradoras en su conjunto, Dyson representa cerca del 10 % de las unidades vendidas y alrededor del 12 % de la facturación.
La semana pasada, Dyson presentó el Spot+Scrub AI, un robot que aspira y friega. Puede reconocer casi 200 objetos domésticos y volver sobre una mancha tantas veces como haga falta hasta eliminarla. Guy Turner, directivo de la división mundial de robótica de Dyson, viajó desde el Reino Unido a Israel para la presentación. A su juicio, la mejor medida del rendimiento de un robot es el tiempo que le ahorra a quien lo compra. Si deja trabajo pendiente, explicó, el usuario tendrá que ocuparse de él. De ahí el tiempo que la empresa ha dedicado a adaptar sus robots a los distintos tipos de suelo que hay en los hogares de todo el mundo.
Turner ve una ventaja frente a sus competidores chinos en la experiencia de Dyson con las aspiradoras. Sus robots combinan sensores, sistemas propios de recogida de polvo y tecnología ciclónica. Las cámaras especializadas y la inteligencia artificial les permiten interpretar mejor el espacio en el que limpian. El directivo dijo que la competencia no le preocupa y que Dyson desarrolla tecnologías capaces de cambiar el mercado aun sin saber de antemano qué aplicaciones tendrán. Como ingeniero, añadió, le interesa ver cómo responden otras empresas a esos avances.
Entre las opciones de programación, los ajustes y las aplicaciones, reconoció Turner, a veces cuesta saber cómo usar un robot en casa. Dyson busca simplificar esa tarea. Quien prefiera prescindir de la aplicación puede dar órdenes de voz o usar los botones del aparato. Turner describió al público israelí como aficionado a la tecnología y atento a las novedades, y expresó interés por conocer su respuesta a la oferta de Dyson en más categorías.










