Teva Pharmaceutical Industries espera cerrar 2026 con ingresos de entre $16 700 000 000 y $17 000 000 000. Es la segunda revisión al alza en dos trimestres. En agosto, cuando presentó las cuentas del segundo trimestre, la farmacéutica israelí había situado la cifra entre 16.500 y 16.850 millones. Tres medicamentos de marca explican buena parte del optimismo. Austedo, Ajovy y Uzedy sumaron unos $1 100 000 000 en ventas en el tercer trimestre, un 33 % más en moneda local que un año antes.
Austedo, un tratamiento para los trastornos del movimiento, aportó $751 000 000 en el trimestre. Teva calcula ahora que sus ventas anuales estarán entre 2.550 y 2.650 millones, frente a los 2.450 a 2.600 millones de la previsión anterior. Ajovy, su fármaco para la migraña, facturó 269 millones en el trimestre. Su estimación anual subió de 850–870 millones a 930–960 millones. Uzedy, para la esquizofrenia, ingresó 85 millones en el mismo periodo. Teva elevó su previsión para este producto de 270–290 millones a 290–310 millones.
Las ventas totales del trimestre alcanzaron los $4 400 000 000, por encima de los 4.200 millones que esperaban los analistas, aunque cerca de un 2 % por debajo del mismo periodo de 2025. El beneficio ajustado por acción también superó el consenso del mercado, con $0,86 frente a los 0,72 previstos.
El beneficio neto según las normas contables estadounidenses (GAAP) cayó un 46 % interanual, a $233 000 000. El beneficio neto ajustado, en cambio, creció un 11,3 % hasta los 1.000 millones. La diferencia entre ambas medidas, habitual en las cuentas de Teva, obedece en parte a la amortización de activos intangibles, los costes de litigios y los gastos financieros.
La mejora en las perspectivas de ventas no se trasladó a todos los indicadores. Teva recortó el máximo que espera alcanzar en 2026 tanto para el EBITDA ajustado, de $4 530 000 000 a $4 430 000 000, como para el beneficio operativo ajustado, de 4.000 a 3.900 millones. Mantuvo los mínimos respectivos en 4.230 y 3.800 millones. Para el flujo de caja libre, elevó el mínimo de 2.000 a 2.100 millones y conservó el máximo de 2.400 millones. Su nueva previsión de beneficio neto por acción es de $1,92 a $2,11, un centavo más en el extremo inferior.
Las operaciones generaron $241 000 000 en el trimestre y el flujo de caja libre fue de 495 millones. La deuda ascendía a 16.700 millones al cierre del periodo. Como parte de una refinanciación, la empresa captó unos 4.900 millones con una emisión de bonos. El vencimiento medio de la deuda se amplió a 6,3 años, frente a los 5,6 de finales de 2025.
Richard Francis, director ejecutivo de Teva, atribuyó la revisión de las previsiones para los tres medicamentos al crecimiento de sus ventas, la mejora de los márgenes y la generación de efectivo. A su juicio, las cuentas reflejan los resultados de la estrategia Pivot to Growth, con la que la empresa busca que el crecimiento de sus productos innovadores se traduzca en mayor rentabilidad.
Entre los avances que destacó Francis figura la autorización de la FDA para comercializar WELTRUZA en Estados Unidos. El medicamento amplía la oferta de Teva para la esquizofrenia. La empresa considera que esa aprobación y los avances de otros fármacos de marca la acercan a su objetivo de lanzar al menos cinco productos innovadores en cinco años. Otro resultado favorable fue el de un ensayo de fase 2a con un anticuerpo para tratar la enfermedad celíaca. Esta semana, en cambio, Teva anunció la interrupción de un ensayo de fase II con un medicamento para la atrofia multisistémica.
La compañía también amplió esta semana su acuerdo con Samsung Bioepis para comercializar dos biosimilares que ya cuentan con la aprobación de la FDA. Francis considera que el pacto refuerza el negocio de genéricos y que la recuperación del grado de inversión refleja la mejora de las finanzas de Teva. Tras las recientes subidas de calificación, todas las grandes agencias internacionales otorgan ese grado a la deuda de la farmacéutica por primera vez en una década.
Las mejoras crediticias, los resultados del ensayo sobre la enfermedad celíaca y la aprobación de WELTRUZA favorecieron el ánimo de los inversores. Las acciones de Teva, que cotizan en Nueva York y Tel Aviv con el símbolo TEVA, alcanzaron su precio más alto en diez años tras subir cerca del 30 % desde principios de año. La capitalización bursátil de la empresa asciende a $47 500 000 000.










