Gadi Eisenkot, principal aspirante de la oposición israelí, prometió renovar y fortalecer las relaciones con Estados Unidos sobre una base de apoyo tanto demócrata como republicana. Su compromiso llegó después de que los demócratas ganaran las elecciones legislativas estadounidenses y pocas horas después de que el vicepresidente JD Vance planteara la necesidad de cambiar la relación de Washington con Israel.
Eisenkot difundió su declaración en hebreo e inglés, dirigida a los “amigos de Israel en Estados Unidos y en todo el mundo”. Para el dirigente, los vínculos entre ambos países no se limitan a sus respectivos gobiernos: constituyen una relación entre sociedades desarrollada durante generaciones y sostenida por valores democráticos compartidos. Afirmó que, si encabeza el próximo Ejecutivo israelí, buscará renovar esa cooperación y consolidar su respaldo en los dos partidos estadounidenses.
También expresó su disposición a colaborar con el presidente Donald Trump y su administración, cuya amistad y compromiso con Israel dijo valorar. Eisenkot consideró que ambos países pueden trabajar juntos por sus intereses comunes de seguridad, la estabilidad regional y nuevas oportunidades de prosperidad y cooperación en Oriente Medio. Su propuesta para la región no se limita, en sus palabras, a la ausencia de conflictos.
En cuanto a la política interna israelí, Eisenkot sostuvo que la ciudadanía votó por un cambio y por la sustitución del gobierno actual. Señaló que busca constituir cuanto antes un gobierno de emergencia nacional. Prometió un liderazgo que represente a todos los israelíes y describió su objetivo como un Israel judío y democrático, comprometido con los valores liberales, la igualdad y su propio futuro.
El pronunciamiento se produjo un día después de que el Partido Demócrata obtuviera el control tanto de la Cámara de Representantes como del Senado, en un revés para Trump que también llevó a cargos públicos a varios críticos severos de Israel. Al examinar el resultado, Vance atribuyó la derrota republicana a la guerra con Irán y afirmó que los votantes querían modificar la relación estadounidense con Israel.










