El Likud de Benjamín Netanyahu obtiene 27 escaños en la 26.ª Knéset y se mantiene como el partido más votado de Israel. Sin embargo, los resultados electorales conocidos este jueves por la noche dejan al bloque de la coalición actual con 53 escaños, ocho menos de los necesarios para formar gobierno. El bloque del cambio reúne 48 representantes y los partidos árabes suman otros 19, por lo que ninguna de las dos principales agrupaciones políticas dispone de una mayoría parlamentaria propia.
El escrutinio ha alcanzado prácticamente el 100 % de los votos. La última actualización incorpora 18.479 sufragios adicionales y confirma una diferencia de seis escaños entre el Likud y Yashar, el partido encabezado por Gadi Eisenkot, que consigue 21 representantes. Beyajad ocupa el tercer lugar con 12 escaños.
La Lista Conjunta se sitúa como cuarta fuerza política con 11 representantes. Los Demócratas y Ra»am obtienen ocho escaños cada uno, mientras que Israel Beitenu, Poder Judío y Judaísmo Unido de la Torá consiguen siete respectivamente. Shas y la alianza Sionismo Religioso-Identidad completan la distribución parlamentaria con seis escaños cada una.
Las 11 listas que superaron el umbral electoral se reparten los 120 puestos de la Knéset. Solo el Likud y Yashar consiguen más de 20 representantes, aunque ninguno de estos resultados garantiza la formación de una mayoría parlamentaria estable.
La composición de la nueva Knéset impide que Netanyahu pueda formar gobierno exclusivamente con los partidos que integran su actual coalición. Sus 53 escaños quedan por debajo de los 61 exigidos para controlar la mayoría de la cámara. La situación tampoco favorece una mayoría independiente del bloque del cambio, que cuenta con 48 representantes.
Esta distribución obliga a considerar posibles acuerdos entre partidos de distintos bloques políticos. La participación de las fuerzas árabes en las negociaciones podría adquirir especial importancia, ya que sus posiciones influirían en las posibilidades de constituir la próxima coalición.
La Lista Conjunta y Ra»am reúnen 19 escaños entre ambas, una representación que adquiere relevancia ante la falta de una mayoría propia de los dos bloques principales. La Lista Conjunta dispone de 11 diputados y Ra»am de ocho, cifras que podrían convertir sus decisiones políticas en un factor importante para la formación del próximo gobierno.
El resultado electoral también coincide con investigaciones sobre posibles irregularidades durante los comicios. La Policía de Israel y el Servicio de Seguridad Interior (Shin Bet) examinan sospechas graves de compra de votos e intervención extranjera en el proceso electoral.
El presidente del Comité Electoral Central, el juez Noam Sohlberg, pidió al director del Shin Bet, David Zini, investigar las sospechas de financiación procedente del extranjero y de intentos de influir ilegalmente en las elecciones. Por su parte, la Policía investiga posibles casos de compra de votos en el Néguev.
Otras dos fuerzas políticas no consiguieron superar el umbral electoral del 3,25 %. La lista de Los Reservistas y el Partido Económico recibió el 2,72 % de los sufragios, mientras que Amjá Israel obtuvo el 1,68 %. Ninguna de estas formaciones tendrá representación en la nueva Knéset.
Los votos destinados a partidos que no alcanzaron el porcentaje mínimo exigido quedan excluidos de la asignación de escaños. De este modo, la totalidad de los 120 puestos parlamentarios corresponde a las 11 listas que superaron el umbral electoral.










