Avigdor Lieberman, presidente de Israel Beitenu, descartó este jueves cualquier participación de su partido en un gobierno encabezado por Benjamín Netanyahu, aunque dejó abierta la posibilidad de formar una coalición con el Likud si el actual primer ministro deja de dirigirlo. Tras las elecciones a la 26.ª Knéset, el dirigente reafirmó también su negativa a compartir gobierno con Ahmad Tibi y otros representantes políticos.
«Lo que dijimos antes de las elecciones es todavía más válido después de ellas. No formaremos gobierno ni con Bibi ni con Tibi», declaró Lieberman al referirse a las negociaciones para constituir la próxima coalición.
El presidente de Israel Beitenu mantiene así las condiciones que defendió durante la campaña electoral, pese a la nueva distribución de escaños. Su negativa afecta tanto a un posible gobierno bajo el liderazgo de Netanyahu como a cualquier acuerdo que implique compartir el Ejecutivo con Ahmad Tibi.
Lieberman amplió posteriormente sus condiciones en una publicación en X, en la que también rechazó formar gobierno con Aryeh Deri, presidente de Shas; Yitzhak Goldknopf, presidente de Judaísmo Unido de la Torá; y Yasser Hujairat.
«Como saben, cuando doy mi palabra, la cumplo, y todo lo que dije antes de las elecciones sigue vigente después de ellas. No formaremos gobierno con Bibi ni con Tibi, tampoco con Goldknopf ni con Deri. Ni con Yasser Hujairat ni con los demás partidarios del terrorismo. Ni directa ni indirectamente», escribió.
La exclusión de Netanyahu, sin embargo, no supone un rechazo al Likud como partido. Lieberman considera posible una alianza con esa formación si cambia su liderazgo. «La única coalición que contemplamos es una formada exclusivamente por partidos sionistas, incluido el Likud sin Bibi», precisó.
Además de establecer con quiénes está dispuesto a gobernar, Lieberman exigió dos compromisos para incorporarse al próximo Ejecutivo: constituir una comisión estatal de investigación y aprobar una legislación que imponga el servicio militar obligatorio para todos.
«La primera decisión del próximo gobierno debe ser la creación de una comisión estatal de investigación, y la primera ley debe ser una ley de reclutamiento para todos», afirmó.
El presidente de Israel Beitenu descartó cualquier acuerdo que no conceda prioridad a ambas medidas. «Una coalición en la que estos dos puntos no figuren como prioridades principales no es una opción para nosotros».
Estas condiciones restringen las alternativas de negociación entre los partidos que buscan reunir una mayoría en la Knéset. Lieberman tampoco ha precisado si estaría dispuesto a apoyar desde el Parlamento a un gobierno del que Israel Beitenu no forme parte.










