El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, tiene prevista una reunión con el comisionado de Policía Danny Levy, a la que también asistiría el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir. El encuentro provocó una disputa sobre su propósito después de que se difundiera que estaría dedicado a la integridad de las elecciones del martes. El Likud rechaza esa versión y sostiene que el asunto será la situación de seguridad.
La cita, de acuerdo con la explicación del partido, continuará una evaluación anterior de amenazas en la que participaron todos los responsables de los organismos de seguridad. El Likud también ofreció al juez Noam Sohlberg, presidente de la Comisión Electoral Central, la posibilidad de enviar a un representante de ese organismo para que participe en la reunión.
La controversia llegó a Sohlberg por una petición de Yashar, la formación que encabeza Gadi Eisenkot. El partido solicitó cancelar el encuentro y acusó a Netanyahu de intentar crear entre la población una impresión falsa de irregularidades en las elecciones. A juicio de Yashar, esa percepción podría servirle para cuestionar los resultados si su coalición pierde.
Antes del desmentido del Likud, Sohlberg había ordenado a Netanyahu y a la asesora jurídica del Gobierno, Gali Baharav-Miara, responder a la petición antes de las 10:30 de esta mañana. Mientras Yashar cuestiona la finalidad electoral de la reunión, el Likud insiste en que su contenido corresponde a las amenazas de seguridad y no a la supervisión del proceso de votación.










