Kosovo tiene preparado un equipo de desactivación de artefactos explosivos para la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF) en Gaza, pero su despliegue depende de que la misión autorice su llegada. El ministerio de Defensa kosovar precisó que también aportará un comandante de contingente que ejercerá funciones de enlace y personal adicional. No indicó cuántos efectivos integrarán el grupo.
La preparación comenzó meses atrás. El 26 de abril, un equipo de la Fuerza de Seguridad de Kosovo visitó Gaza para evaluar la zona en la que está previsto que operen sus militares. En mayo, fuerzas de países asociados impartieron entrenamiento al personal kosovar. El acuerdo de participación de Kosovo con la Junta de Paz y la ISF quedó firmado el 7 de septiembre.
El ministerio aclaró que la fecha de salida quedará en manos de la ISF, en coordinación con las autoridades correspondientes y conforme a las condiciones de preparación de la misión. También evitó pronunciarse sobre si las restricciones israelíes a la construcción de una base para la fuerza han afectado sus planes. Señaló que la ISF se ocupa de los acuerdos de acceso e infraestructura.
Albania, por su parte, acaba de formalizar su incorporación a la misión mediante un acuerdo firmado el viernes en una ceremonia con el comandante de la ISF, general de división Jasper Jeffers, y altos responsables de Defensa albaneses. El compromiso incluye apoyo a las operaciones de seguridad y capacidades de planificación operativa. Sus oficiales de enlace tienen previsto desplazarse a la región en noviembre, aunque todavía no se conoce el número total de efectivos ni cuándo podrían entrar en Gaza.
La fuerza, respaldada por Estados Unidos, forma parte del plan de Washington para la etapa posterior a la guerra y está destinada a patrullar la Franja. Marruecos, Kazajistán y otros países también se han comprometido a proporcionar tropas, pero la puesta en marcha de la misión ha sufrido sucesivos retrasos.
Un funcionario de la Junta de Paz indicó la semana pasada que hasta 500 efectivos marroquíes habían recibido instrucción dirigida por la ISF desde finales de agosto. Parte de las demoras depende de autorizaciones israelíes aún pendientes, entre ellas la correspondiente a una base propuesta cerca de la Línea Amarilla. El funcionario expresó su esperanza de que el proceso avance con mayor rapidez después de las elecciones israelíes de esta semana.
Persisten además las diferencias sobre el orden de las medidas previstas para Gaza. Israel exige el desarme completo de Hamás y la desmilitarización de la Franja antes de cualquier retirada de sus tropas o reconstrucción. La Junta de Paz, en cambio, contempla una retirada por etapas vinculada a la verificación del desarme.










