El bloque opositor de Gadi Eisenkot obtendría 53 escaños en las elecciones parlamentarias de Israel, tres más que la alianza de derecha y partidos religiosos encabezada por Benjamín Netanyahu. Sin embargo, el Likud sería la fuerza política más votada del país, con 25 diputados frente a los 21 de Yashar. Esta distribución, prevista en el sondeo a pie de urna de la radiotelevisión pública Kan, dejaría a ambos dirigentes sin los apoyos necesarios para formar gobierno.
Los resultados se conocieron después del cierre de los centros de votación, a las 22:00 de este martes. La ventaja del Likud sobre Yashar contradice las encuestas de los últimos meses, que situaban al partido de Eisenkot por delante de la formación del primer ministro. La posibilidad de que ninguno de los bloques consiguiera una mayoría parlamentaria, en cambio, ya figuraba entre los escenarios previstos.
La Knéset cuenta con 120 escaños y se necesitan al menos 61 para formar una mayoría. El bloque de Eisenkot quedaría a ocho diputados de esa cifra, mientras que Netanyahu necesitaría incorporar otros once a su alianza. Los partidos árabes, que rechazan la continuidad del primer ministro pero no pertenecen al bloque opositor sionista, obtendrían los 17 escaños restantes.
Así quedaría la nueva Knéset
Sondeo a pie de urna de Kan. El bloque de Eisenkot supera al de Netanyahu, pero ninguno alcanza la mayoría de 61 escaños.
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La tercera fuerza parlamentaria sería B’Yachad, el partido de Naftali Bennett, con 14 diputados. La Lista Conjunta y Los Demócratas conseguirían diez escaños cada uno. La primera representa a un sector de la población árabe, mientras que la segunda pertenece a la izquierda israelí.
Israel Beitenu, encabezado por Avigdor Liberman, alcanzaría ocho diputados. Otzma Yehudit, de extrema derecha, y Raam, de orientación islamista, obtendrían siete escaños cada uno.
Los partidos ultraortodoxos Shas y Judaísmo Unido de la Torá conseguirían seis diputados cada uno. Sionismo Religioso, encabezado por Bezalel Smotrich, también alcanzaría seis escaños. Esta distribución completaría los 120 puestos del Parlamento israelí.
Dos formaciones quedarían excluidas de la Knéset por no alcanzar el mínimo electoral del 3,25 % de los votos. Se trata de Reservistas-Económico, dirigido por Yoaz Hendel, y Pueblo de Israel, encabezado por Ofer Winter. Ambos partidos habían permanecido durante meses cerca del porcentaje necesario para obtener representación parlamentaria.
La formación del próximo gobierno dependerá de las negociaciones entre los partidos. Netanyahu tendría la primera oportunidad de intentar constituir una coalición, ya que el Likud sería la fuerza con mayor número de diputados. Sin embargo, la ventaja individual de su partido no garantiza que consiga reunir una mayoría parlamentaria.
Eisenkot tampoco dispone de los escaños suficientes para gobernar únicamente con los integrantes de su bloque. Los partidos árabes podrían adquirir una importancia decisiva en las conversaciones, aunque su oposición a Netanyahu no implica que exista un acuerdo para respaldar a un Ejecutivo alternativo.
La falta de una mayoría abre la posibilidad de que fracasen ambos intentos de formar gobierno. Si los partidos no alcanzan un acuerdo, Israel podría celebrar nuevas elecciones dentro de unos meses. El país atravesó una situación semejante entre 2019 y 2022, cuando las dificultades para constituir coaliciones provocaron cinco convocatorias electorales.
Las cifras todavía son provisionales. Kan actualizará su sondeo a pie de urna cada 30 minutos durante la noche, conforme reciba nuevos datos que permitan ajustar la distribución prevista de escaños.










