El Likud de Benjamín Netanyahu obtendría la mayor cantidad de escaños en las elecciones israelíes de este martes, aunque el resultado no le permitiría formar gobierno con sus actuales aliados. El sondeo a pie de urna del Canal 12 tampoco concede una mayoría suficiente a sus adversarios, por lo que Israel podría afrontar nuevas negociaciones políticas sin garantías de que se alcance un acuerdo.
La proyección concede 24 diputados al Likud y 22 a Yashar, la formación centrista encabezada por Gadi Eisenkot. El conjunto de partidos de oposición dirigidos por políticos judíos alcanzaría los 52 escaños, mientras que las fuerzas que apoyan a Netanyahu sumarían 50. Ambos bloques quedarían por debajo de los 61 diputados necesarios para controlar la Knéset, que cuenta con 120 escaños.
Distribución de escaños por bloques
Encuesta a pie de urna de Canal 12 · 27 de octubre de 2026 · 61 escaños necesarios para alcanzar la mayoría
Distribución de escaños por partido
Encuesta a pie de urna de Canal 12 · 22:01 h, hora de Israel
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Los partidos árabes obtendrían otros 18 escaños, una representación sin precedentes para ese sector político. Estas formaciones también se oponen a Netanyahu, aunque tradicionalmente han permanecido al margen de las coaliciones gubernamentales. Su respaldo podría ser decisivo para que la oposición consiga formar un nuevo Ejecutivo.
La distribución prevista sitúa en tercer lugar a B’Yachad, el partido del ex primer ministro Naftali Bennett, con 12 diputados. La Lista Conjunta, encabezada por dirigentes árabes, ocuparía el cuarto puesto con 11 escaños.
Los partidos Reservistas y Pueblo de Israel quedarían fuera del Parlamento al no superar el umbral electoral del 3,25 %. Reservistas no pertenece a ninguno de los dos grandes bloques políticos, mientras que Pueblo de Israel representa a un sector de la derecha.
Las cifras mantienen la incertidumbre que reflejaron las encuestas durante las semanas anteriores a las elecciones. Ninguno de los principales dirigentes dispone de los apoyos necesarios para gobernar, por lo que las conversaciones entre partidos podrían prolongarse durante varias semanas.
Netanyahu y Eisenkot tienen argumentos para reclamar al presidente Isaac Herzog el primer encargo de formación de gobierno. El primero dirige la fuerza política con más diputados y el segundo encabeza el bloque parlamentario más numeroso. Ambos podrían proclamarse vencedores y solicitar la oportunidad de negociar una coalición.
La posibilidad de incorporar a los partidos árabes a un acuerdo de gobierno adquiere especial importancia ante la distribución prevista de escaños. Su representación parlamentaria podría alterar las negociaciones, aunque su oposición a Netanyahu no garantiza que acepten respaldar una coalición encabezada por Eisenkot.
Tampoco está descartado que las conversaciones fracasen y que los israelíes deban acudir nuevamente a las urnas. Netanyahu continuaría como primer ministro en funciones hasta la formación de otro gobierno. Israel ya atravesó una situación semejante entre 2019 y 2022, período durante el cual celebró cinco elecciones parlamentarias.
El Comité Electoral Central comenzó el recuento de votos y publicará los resultados oficiales de forma progresiva durante la noche. Las cifras del sondeo a pie de urna todavía pueden variar, ya que las proyecciones electorales no siempre coinciden con los resultados del escrutinio.










