Judaísmo Unido de la Torá podría presentarse esta semana ante el presidente de Israel sin recomendar a ningún candidato para formar gobierno. Esa posibilidad adquiere fuerza en las conversaciones políticas previas a la ronda de consultas, en la que los partidos comunicarán a quién prefieren para recibir el encargo de constituir la próxima coalición.
Fuentes políticas sostienen que la formación haredí todavía no quiere decidir entre los aspirantes. Su situación dentro de las negociaciones es compleja y, por ahora, sus dirigentes buscarían conservar margen para negociar con otras fuerzas sin comprometerse desde el comienzo con una candidatura.
Las consultas de los partidos con el presidente comenzarán esta semana. Una vez concluida esa ronda, el jefe del Estado decidirá a quién encomienda la formación del gobierno. Si Judaísmo Unido de la Torá finalmente no recomienda a nadie, sus apoyos no se sumarían en esta etapa a los de Benjamín Netanyahu ni a los de Gadi Eisenkot.
La incertidumbre también afecta a las posibles alianzas posteriores. Anteriormente se conoció que algunos integrantes de Judaísmo Unido de la Torá habían considerado la posibilidad de prestar apoyo externo a un gobierno encabezado por Eisenkot e integrado por fuerzas de izquierda y partidos árabes. La alternativa se examinó ante la eventual formación de un Ejecutivo sin participación haredí.
El partido no ha ofrecido una respuesta oficial sobre esa opción y tampoco ha confirmado que vaya a acudir a las consultas presidenciales sin candidato. Por ello, tanto la ausencia de una recomendación como una eventual fórmula de apoyo parlamentario son todavía posibilidades, no decisiones anunciadas.
Las fuentes políticas consideran que una falta de recomendación podría modificar el reparto de respaldos ante el presidente y favorecer al aspirante que obtenga mayor apoyo de otros partidos. Mientras se acerca la ronda oficial, continuarán los contactos entre las distintas formaciones para conocer sus posiciones y sus posibles acuerdos.










