La cuenta en inglés de Twitter de la Oficina del primer ministro publicó este sábado por la noche una respuesta a lo que calificó de “acusación infundada de ataque a diplomáticos” en la región de Benjamín. Según las denuncias, diplomáticos de Francia, Bélgica y Polonia fueron agredidos por colonos en la zona de Taybeh durante la cosecha de aceitunas. La respuesta llegó en medio de la controversia mediática y diplomática provocada por los informes y de las noticias de que Bélgica busca impulsar sanciones europeas contra Israel a raíz del incidente. “Pedimos cautela antes de sacar conclusiones”, señaló el comunicado.
“Cualquier acto de violencia contra diplomáticos es inaceptable”, aclaró la Oficina, pero subrayó: “Cuanto más grave sea la acusación, mayor será la exigencia de pruebas convincentes”. También advirtió contra la atribución de responsabilidades a partir de informaciones preliminares y grabaciones parciales antes de que se esclarezcan todas las circunstancias del incidente.
El comunicado detalló las dudas que rodean la propia visita. Según la Oficina del primer ministro, la delegación entró en una zona sensible, con antecedentes de enfrentamientos, sin coordinación previa con las Fuerzas de Defensa de Israel, algo que el Ejército confirmó oficialmente. La Oficina recalcó que esa coordinación anticipada tiene como objetivo proteger a los visitantes y evitar incidentes.
La Oficina también se refirió a la identidad de Bernard Bodo, un alcalde francés del Partido Comunista Francés que participó en la visita. Según el comunicado, Bodo había izado anteriormente la bandera de Palestina sobre el edificio del ayuntamiento que dirige, por lo que las autoridades francesas ordenaron retirarla.
La Oficina del primer ministro también abordó los videos y las fotografías difundidos después del incidente. Según el comunicado, los videos muestran a personas encapuchadas enfrentándose a un vehículo diplomático, mientras que en otras fotografías aparece una ventana rota y una persona tendida en el suelo. Sin embargo, la Oficina aclaró que esas imágenes no demuestran por sí mismas qué ocurrió ni quién es responsable. “Estas imágenes, por sí solas, no establecen la secuencia completa de los acontecimientos ni la responsabilidad individual”, indicó el comunicado. “Estas circunstancias siguen bajo investigación”.
La Oficina del primer ministro señaló además que la Policía de Israel y los investigadores forenses iniciaron una investigación para establecer los hechos e identificar a los responsables. Sin embargo, las informaciones ya habían provocado repercusiones internacionales y se habían convertido en un instrumento de presión diplomática contra Israel antes de que se esclarecieran todos los detalles del incidente.
La Oficina del primer ministro advirtió sobre la posibilidad de una campaña coordinada contra Israel y los residentes judíos de Judea y Samaria durante la temporada de cosecha de aceitunas. La preocupación es que acusaciones todavía no demostradas se conviertan rápidamente en titulares internacionales, den lugar a exigencias de sanciones y causen a Israel daños diplomáticos y de imagen antes de que concluya la investigación. “Es posible que veamos nuevas acusaciones en los próximos días”, señaló el comunicado. “Para cuando se hayan examinado todas las pruebas, el daño a la imagen causado por conclusiones prematuras podría estar ya consumado”.
Al final del comunicado, la Oficina del primer ministro instó al público y a los periodistas a exigir pruebas verificables, rechazar afirmaciones basadas en rumores y evitar que acusaciones no demostradas se conviertan en una imputación colectiva contra los residentes judíos de Judea y Samaria.










