Zohran Mamdani defendió tanto el mensaje que publicó por el tercer aniversario del ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 como su asistencia a una vigilia celebrada en Nueva York. El alcalde afrontó preguntas sobre ambas decisiones después de recibir críticas de líderes judíos y de manifestantes antisionistas.
Durante la conferencia de prensa, Mamdani explicó que había acudido a la ceremonia para escuchar a familiares de las personas asesinadas, al igual que el año anterior. La vigilia recordó a las víctimas de ambos lados de la guerra. Su presencia provocó protestas de activistas antisionistas, que lo llamaron “traidor”. Ante esos reproches, respondió que afrontar manifestaciones contra su persona formaba parte de sus responsabilidades como alcalde.
Las controversias también alcanzaron a su declaración del miércoles por la mañana. Aunque expresó pesar por los israelíes asesinados el 7 de octubre, dedicó buena parte de su mensaje a acusar a Israel de genocidio, apartheid y crímenes de guerra. Durante su comparecencia volvió a sostener que el Gobierno israelí utiliza los crímenes cometidos durante aquel ataque como justificación de lo que él denomina un genocidio que continúa. Repitió seis veces la acusación de genocidio.
Mamdani afirmó que debe existir espacio para recordar a los más de 1.100 israelíes asesinados por Hamás hace tres años y también a los 74.000 palestinos cuya muerte atribuyó al Gobierno israelí desde entonces. Describió el ataque del 7 de octubre como una devastación inimaginable y defendió que el duelo debe abarcar a quienes murieron ese día y a quienes han muerto después.
Una de las preguntas abordó las publicaciones audiovisuales de la oficina de prensa municipal: el Ayuntamiento había difundido videos por el Día de la Nakba y otras actividades de defensa de la causa palestina, pero no por el aniversario del 7 de octubre. Mamdani respondió que las muertes deben recordarse tanto por lo sucedido hace tres años como por la continuidad de la guerra.
El alcalde tampoco aclaró si modificaría alguna parte de su declaración ante la reacción que provocó. En cambio, insistió en que tanto sus palabras como su participación en la vigilia respondían a la necesidad de reconocer el sufrimiento que, a su juicio, afectó a los neoyorquinos hace tres años y todavía los afecta.










