Donald Trump abrió su discurso ante la Asamblea general de la ONU con una defensa directa de su política contra Irán. El presidente de Estados Unidos afirmó que no cree en dejar que los peligros crezcan mientras otros se limitan a hablar y presentó a la República Islámica como el ejemplo central de esa postura.
“Ellos fueron los matones de Oriente Medio, pero ya no son los matones”, declaró Trump. También volvió a señalar a Irán como el principal patrocinador estatal del terrorismo y recordó que durante años prometió impedir que obtuviera un arma nuclear.
Trump afirmó que, al asumir nuevamente la presidencia el año pasado, ofreció a Teherán una salida diplomática. Según su relato, Irán rechazó de plano esa posibilidad y esa decisión condujo a los ataques estadounidenses de junio de 2025 contra tres instalaciones nucleares iraníes.
El mandatario aseguró otra vez que Estados Unidos “destruyó” el programa nuclear iraní. Irán, sin embargo, conserva otros centros de enriquecimiento, entre ellos Pickaxe, instalación que Trump ha amenazado con bombardear en las últimas semanas, además de reservas de uranio altamente enriquecido.
Trump también acusó a Teherán de responder a los ataques de 2025 con la construcción de un amplio arsenal de misiles y drones capaz de amenazar a militares estadounidenses y a otros países de la región. Añadió que Irán desarrolló un misil con alcance hasta Europa y lanzó una crítica contra lo que considera una reacción insuficiente de los gobiernos europeos.
Al describir las intenciones iraníes, Trump dijo que Teherán buscaba completar una “loca carrera” hacia una bomba nuclear protegido por un escudo de misiles balísticos convencionales. Afirmó que, si lo hubiera conseguido, un “régimen malvado” habría quedado en condiciones de sembrar “terror y muerte” bajo la protección de un arsenal de “aniquilación nuclear”.










