El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó nuevos ataques militares contra Irán y los describió como una operación “menor”. La acción estuvo dirigida contra un sistema de defensa antiaérea iraní, aunque el mandatario no identificó la instalación ni ofreció información adicional sobre el blanco.
Trump habló con periodistas tras su llegada a West Palm Beach, en Florida. Al referirse al ataque, declaró: “Construyeron una especie de pequeño dispositivo antiaéreo y lo destruimos en unos 15 minutos, quizá cinco”. Su descripción presentó la operación como una intervención de corta duración y alcance limitado.
Por su parte, los medios estatales iraníes comunicaron que se habían escuchado dos explosiones en la zona de Suza, en la isla de Qeshm. La isla se encuentra en una vía marítima esencial para el transporte de petróleo.
Funcionarios estadounidenses habían señalado que los bombardeos israelíes de junio de 2025 y las primeras fases de la guerra actual destruyeron o dañaron gravemente la mayor parte de las defensas antiaéreas iraníes. Washington considera que Teherán intentará reconstruir esos sistemas y otras instalaciones militares con el paso del tiempo.
Los ataques son los primeros desde las elecciones legislativas estadounidenses del martes, en las que el Partido Republicano de Trump perdió el control de las dos cámaras del Congreso. El resultado estuvo influido, en parte, por el descontento de los votantes con la conducción de la guerra y con el aumento de los precios de los combustibles, una repercusión de la guerra que ha afectado a casi todos los sectores de la economía mundial.
Tras la derrota electoral republicana, Trump ha alternado amenazas de “destruir” Irán con declaraciones en las que plantea que el final de la guerra podría estar próximo.










