En el Dedo de Galilea, al norte de Israel, varios cursos de agua atraviesan directamente las localidades. Sus cauces pasan junto a casas, céspedes y terrenos agrícolas, de modo que es posible encontrarlos sin entrar en una reserva natural ni recorrer una ruta de senderismo. La ciudad de Kiryat Shmona y los kibutz de la zona ofrecen distintos ejemplos de esa presencia del agua en espacios habitados.

Los arroyos forman parte tanto de los parques urbanos como de los caminos interiores de los kibutz. Algunos sectores permiten detenerse junto al agua; otros muestran cómo los cauces se relacionan con la vegetación de ribera, los huertos y las instalaciones que aprovechan su caudal. Entre los lugares destacados se encuentran Ein Zahav, el Manantial Kurdo, el arroyo Koren y varios ramales del Dan.

En Kiryat Shmona, el arroyo Ein Zahav nace dentro de la ciudad y recorre unos 2,5 kilómetros de norte a sur. Una parte de su trayecto cruza el Parque HaZahav, que ocupa aproximadamente diez hectáreas y cuenta con senderos, árboles, abundante vegetación y zonas para sentarse cerca del agua. Durante años, la extracción de agua provocó que algunos tramos del cauce se secaran. Un proceso de restauración ecológica permitió recuperar el flujo. El nombre del arroyo procede del manantial Ein Zahav, también llamado Ein Dahab, expresión árabe que significa “manantial de oro”.

Cerca de la calle David Shimoni se encuentra el lugar conocido como el Manantial Kurdo. Aunque recibe ese nombre, no es un nacimiento de agua independiente: se trata de un sector del arroyo Ein Zahav que fue ensanchado y acondicionado durante las obras de recuperación. El nombre recuerda a los inmigrantes de Kurdistán que se establecieron allí durante la época de los campamentos de tránsito. Para aquellas familias, el curso de agua servía para beber, cocinar, lavar la ropa y bañarse, además de constituir un punto de reunión. Hoy conserva agua corriente, vegetación y lugares de descanso.

En el kibutz HaGoshrim, el arroyo Koren discurre por el entorno residencial y forma parte de la red de cursos de agua de la región. Su cauce atraviesa un paisaje donde las zonas habitadas y agrícolas se encuentran próximas a la vegetación de las orillas. Es otro de los lugares donde el sistema fluvial del Dedo de Galilea puede observarse desde el propio kibutz, sin necesidad de desplazarse hasta una reserva.

El río Dan nace en Ein Dan, dentro de la reserva de Tel Dan, y constituye una de las fuentes principales del Jordán. Más adelante se divide en varios brazos, algunos de los cuales alimentan otros cursos de agua y otros atraviesan terrenos de los kibutz cercanos. Tres de esos ramales pasan por el kibutz Dafna. Uno cruza la localidad y también aporta agua a sus estanques de truchas. La circulación de los arroyos entre las viviendas y las áreas verdes es parte de las características del lugar.
En los terrenos agrícolas próximos a Dafna existe, además, una instalación hidráulica llamada “HaMejalek”, es decir, “el distribuidor”. Su función consiste en regular y dirigir el caudal entre los distintos brazos del Dan. El dispositivo pertenece a la infraestructura de distribución de agua de la zona y muestra el uso agrícola de esos cursos fluviales, además de su presencia en el paisaje.
Para quienes visitan el Parque HaZahav, en Kiryat Shmona, también está el puesto de café Zahava. Se encuentra entre los árboles y los senderos del parque, junto a los ramales de Ein Zahav, y ofrece café y comidas ligeras. Permite combinar una visita al arroyo con una parada para comer o beber algo. El establecimiento cuenta con certificación de kashrut mehadrín.










