Irán estudia reducir a solo dos días el plazo para reabrir el estrecho de Ormuz, siempre que Estados Unidos acepte las condiciones planteadas por Teherán. Hasta ahora, las autoridades iraníes habían propuesto una semana para restablecer el paso por esa vía marítima. El nuevo calendario no supone una reapertura incondicional: depende de un acuerdo previo con Washington.
Las exigencias iraníes forman parte de una propuesta que Teherán mantiene sobre la mesa desde septiembre. El planteamiento contempla que Estados Unidos ponga fin al bloqueo de los puertos iraníes, libere activos congelados y apruebe una ruta a través del estrecho respaldada por Irán. Solo después de esas medidas se procedería a reabrir Ormuz. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha rechazado hasta ahora el plan.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, sostuvo que la posibilidad de ejecutar la reapertura en dos días refleja la disposición de Irán a alcanzar un entendimiento. Explicó que el cumplimiento de las demandas de su país permitiría recuperar la seguridad en el estrecho y retomar las negociaciones en un periodo breve. Baqaei precisó además que los intercambios de mensajes entre las partes siguen activos por medio de mediadores.










