La posibilidad de otra fase de la guerra en Oriente Medio preocupa a Emiratos Árabes Unidos, cuyo gobierno confía en que las negociaciones entre Estados Unidos e Irán produzcan un avance diplomático. Anwar Gargash, asesor diplomático del presidente emiratí, expuso esa posición durante una conferencia en Manama, tras las amenazas de reanudar la guerra.
Gargash afirmó que una nueva ronda de hostilidades no responde a los intereses de la región. Aunque expresó su esperanza de que las conversaciones den resultado, sostuvo que Emiratos también está preparado para afrontar el peor escenario, una disposición que, a su juicio, el país ya ha demostrado anteriormente.










