La cantante Inbal Bibi decidió renunciar este mes a un trabajo que le exigía cumplir funciones durante el Shabat. Este domingo, en una sesión de preguntas y respuestas en Instagram, explicó que estaba en su último día en ese empleo y que había tomado la decisión para poder observar el descanso sabático. La explicación surgió cuando un seguidor preguntó si tanto ella como su esposo, Roi Kornblum, con quien se casó recientemente, guardaban el Shabat. Bibi aclaró que respondería solamente por ella misma.

La artista ha contado que su relación con la práctica religiosa cambió con los años. Creció en una familia completamente secular, pero la fe adquirió un lugar cada vez mayor en su vida, hasta el punto de que hoy la considera indispensable. Esa evolución también se refleja en sus hábitos: empezó a recitar algunas bendiciones por la mañana y a prestar mayor atención a la modestia en su forma de vestir.
Uno de sus cambios recientes fue salir por primera vez de casa con la cabeza cubierta. Después compartió un video en el que consultó a sus seguidores qué tipo de cobertura le sentaba mejor y expresó su satisfacción con esa experiencia: “No hay nada tan bonito”.

A los 15 años vivió un episodio que todavía recuerda. Mientras participaba en un programa de telerrealidad, compitió con el cantante Ori Shakiv, que procedía de una familia tradicional. Él le dijo que, si deseaba llevar una vida plena, saludable, buena y tranquila, debía creer en el Creador. Bibi reconoció que entonces no comprendió plenamente lo que aquellas palabras significaban.
La reflexión volvió a aparecer cuando presentó recientemente una canción nueva. Bibi describió los últimos dos años como un período de búsqueda interior en el que procuró recuperar el vínculo con sus raíces. Explicó que su fe y la idea de que las cosas suceden como deben suceder la llevaron a preferir mostrarse con transparencia antes que ofrecer una imagen falsa.










