Irán comenzó a entregar comprimidos de yodo a habitantes de zonas próximas a sus instalaciones nucleares, ante la posibilidad de nuevos ataques militares de Estados Unidos. La medida coincide con las advertencias del presidente Donald Trump sobre una eventual operación contra Pickaxe Mountain, mientras continúan los contactos diplomáticos relacionados con el programa nuclear iraní.
Un funcionario del Ministerio de Salud iraní, que solicitó el anonimato, explicó al diario The Times que las autoridades procuraron repartir estas tabletas entre las comunidades situadas a dos o tres kilómetros de los complejos nucleares durante cada guerra. La distribución responde al temor de que se produzca otro ataque estadounidense.
Un periodista político iraní declaró que recientemente se había informado a reporteros sobre la posibilidad de un ataque nuclear estadounidense contra la instalación de Pickaxe Mountain. De acuerdo con su relato, las autoridades consideraban seriamente ese escenario.
Trump abordó la instalación el lunes por la noche durante una entrevista con Sean Hannity en Fox News. Afirmó que las fuerzas estadounidenses podrían atacarla en una hora si recibían la orden, aunque también manifestó su confianza en que Teherán quisiera alcanzar un acuerdo. “Bombardeamos toda su capacidad nuclear potencial. Ahora quizá tengamos que ir tras Pickaxe [Mountain], pero no es gran cosa. Podemos hacerlo, literalmente, en una hora, ¿de acuerdo?, cuando queramos, en cualquier momento”, declaró.
El jueves, durante una conversación con periodistas en el Despacho Oval, el presidente insistió en que Washington estaba preparado para nuevas operaciones. Al mismo tiempo, sostuvo que prefería evitar más destrucción en Irán, pero dejó abierta la posibilidad de una decisión próxima: “Preferiría no destruir el resto del país, si es posible, pero quizá tenga que hacerlo. Lo sabrán muy pronto”.
Trump añadió otra advertencia sobre el uso de la fuerza: “Si tenemos que completar lo que queda del asunto de Irán, estamos completamente preparados y listos para actuar”.
Los contactos sobre el programa nuclear iraní prosiguieron durante esos días. El jueves trascendió que funcionarios de Teherán examinaban propuestas nucleares presentadas por mediadores internacionales, lo que planteaba la posibilidad de retomar las negociaciones con Estados Unidos.
Posteriormente, un alto funcionario iraní declaró a Reuters que su país había entregado a Washington una propuesta nuclear propia por medio de intermediarios cataríes. Precisó, sin embargo, que Irán no aceptaría iniciar negociaciones mientras Estados Unidos no cumpliera las siete condiciones establecidas por Teherán.










