Defender los accesos aéreos de Alaska requiere mantener vigilancia sobre grandes extensiones y disponer de aeronaves capaces de responder desde posiciones diferentes. La distancia entre las bases principales y las Aleutianas occidentales condiciona el traslado de cazas, combustible, equipos y personal. El aeródromo de Eareckson, en la isla de Shemya, ofrece una ubicación adelantada para esas operaciones. Su utilidad depende de convertir una instalación aislada en un punto desde el que puedan mantenerse aviones preparados e integrarlos en la defensa binacional de Estados Unidos y Canadá. Región de Alaska del NORAD.
Los F-16 estadounidenses mantuvieron alerta de defensa antiaérea en Eareckson del 18 al 26 de octubre de 2026 y despegaron el día 25 para participar en una misión de defensa continental. El despliegue comenzó bajo la operación Noble Defender y la misión evolucionó hacia Noble Eagle. Noble Defender comprende actividades recurrentes que verifican la capacidad del NORAD para operar desde posiciones dispersas y coordinar fuerzas de sus regiones de Alaska, Canadá y Estados Unidos continental. Despliegue en Eareckson, operación Noble Defender.
Shemya se encuentra en el extremo occidental de la cadena aleutiana, frente a los accesos del Pacífico norte. Eareckson dispone de una pista de aproximadamente 3.048 metros, una infraestructura que permite recibir aeronaves de distintos tamaños. La estación está a unos 2.575 kilómetros de Eielson, en Alaska, y a unos 4.184 kilómetros de Cold Lake, en Canadá. Esas distancias explican la necesidad de coordinar apoyo desde instalaciones separadas y de mantener servicios en tierra que permitan utilizar la posición adelantada. Infraestructura de Eareckson, distancias publicadas por el NORAD.

La isla ya desarrolla una función de vigilancia estratégica mediante el radar Cobra Dane. Este sensor terrestre obtiene datos sobre acontecimientos relacionados con misiles balísticos extranjeros y participa también en la vigilancia de objetos espaciales. Su información contribuye a organizaciones de alerta y defensa antimisiles. La presencia del radar explica parte del valor militar permanente de Shemya. El despliegue de cazas añadió una función de defensa antiaérea a una instalación vinculada desde hace décadas con la observación y el seguimiento de actividad aeroespacial. Ficha oficial de Cobra Dane.
La posición adelantada requiere apoyo desde otras bases
Eielson aporta una parte de la fuerza de cazas destinada a la defensa de Alaska. Allí opera el 18.º Escuadrón de Cazas Interceptores, equipado con F-16. La unidad recibió esa denominación en febrero de 2024, después de su etapa como escuadrón de agresores dedicado al entrenamiento contra adversarios simulados. La reorganización permitió orientar su preparación y equipamiento hacia el control aeroespacial y la defensa del territorio. Ese cometido comprende conservar aeronaves y tripulaciones disponibles para las necesidades de la región de Alaska del NORAD. Reorganización del escuadrón.
El traslado hacia Shemya contó con reabastecimiento en vuelo. Una fotografía oficial del 18 de octubre documentó a un KC-135 suministrando combustible a un F-16 perteneciente a una formación de cuatro aviones que se dirigía a Eareckson. Los aviones cisterna permiten sostener desplazamientos sobre grandes distancias y ampliar la permanencia de otras aeronaves en vuelo. Su participación vincula la movilidad de los cazas con la disponibilidad de combustible fuera de las bases de origen y con la coordinación entre tripulaciones de distintas plataformas. Registro del traslado, función del KC-135.

La misión del 25 de octubre reunió F-16 desde Eareckson, F-35 y otros F-16 desde Eielson, y CF-18 canadienses desde Cold Lake. La combinación correspondió a la estructura binacional del NORAD, que integra personal y medios estadounidenses y canadienses. En Alaska, ambas fuerzas participan en el centro de operaciones aéreas. Esa organización permite coordinar aeronaves procedentes de bases diferentes dentro de una misión común de vigilancia y control aeroespacial, con responsabilidades distribuidas sobre una extensa región. Misión conjunta, organización regional.
Un E-3 Sentry desde Elmendorf-Richardson proporcionó apoyo de vigilancia y control. La operación incluyó además cisternas estadounidenses y un CC-150 Polaris canadiense, junto con cobertura de búsqueda y rescate mediante un HC-130 Combat King II. El E-3 reúne radar, comunicaciones y funciones de mando y control aerotransportado. Estas capacidades permiten organizar la información y apoyar a las aeronaves participantes. La cobertura de rescate incorpora, a su vez, recursos para responder a contingencias durante operaciones alejadas de las instalaciones principales. Medios participantes, funciones del E-3.
Los cazas forman parte de una red de vigilancia y apoyo
La actividad militar rusa constituye parte del entorno que vigila el NORAD alrededor de Alaska. El 19 de febrero de 2026, el mando detectó dos Tu-95, dos Su-35 y un A-50 en la zona de identificación de defensa antiaérea de Alaska. Las aeronaves permanecieron en espacio aéreo internacional. Una ADIZ permite exigir identificación para fines de seguridad y se extiende más allá del espacio aéreo soberano. La vigilancia regional distingue, por tanto, entre detectar actividad, identificar aeronaves y determinar la respuesta apropiada. Comunicado del NORAD sobre aquel episodio.
Utilizar Eareckson también requiere comprobar el estado de sus superficies de operación. En 2024, especialistas del Centro de Ingeniería Civil de la Fuerza Aérea trasladaron equipos a Shemya para evaluar el aeródromo. El trabajo abordó requisitos para apoyar transportes de pasajeros y carga. Las evaluaciones de pavimentos examinan pistas, calles de rodaje y plataformas, incluida su integridad estructural, estado superficial, fricción y capacidad de carga. Esos parámetros permiten establecer las condiciones bajo las cuales una instalación puede sostener operaciones aéreas. Evaluación de la infraestructura.
Mantener la alerta añade un trabajo continuo sobre los propios aviones. La preparación de los F-16 de Eielson comprende mantenimiento, reparación, revisión y carga de armamento, además de la disponibilidad de pilotos. La generación de salidas requiere que esas actividades produzcan aeronaves listas durante el período asignado. En un despliegue remoto, esa función acompaña a las tripulaciones y al apoyo logístico que permite conservar la operación. La capacidad de despegar desde una ubicación adelantada incluye, por ello, sostener la preparación entre vuelos. Preparación de los F-16 de Eielson.
Durante el despliegue de octubre, el sistema de detención de Eareckson obtuvo la certificación para el F-16. Este equipo forma parte de la infraestructura que permite detener aeronaves mediante un sistema de arresto en pista. NORAD vinculó la certificación con la validación de Eareckson para futuras operaciones de caza desde un aeródromo remoto, después de haber mantenido allí la alerta y generado salidas de defensa antiaérea. Resultado técnico del despliegue.









