La capacidad de armamento del F-35A está condicionada por una decisión fundamental de su diseño: transportar las armas dentro del fuselaje para conservar su baja observabilidad, o instalarlas bajo las alas cuando la misión exige una carga mayor. Esta diferencia determina cuántos objetivos puede atacar en una misma salida, qué tipos de munición puede combinar y hasta qué punto conserva las características aerodinámicas y de firma radar para las que fue construido.
El Lightning II dispone de dos bodegas internas de armamento y seis estaciones exteriores distribuidas bajo las alas. En total, cuenta con diez posiciones principales para instalar armas, aunque los soportes múltiples permiten transportar varias municiones pequeñas en una misma estación. La distribución tampoco es uniforme: los soportes próximos a las puntas alares están destinados principalmente a misiles aire-aire AIM-9X Sidewinder, mientras las posiciones interiores admiten bombas de mayor tamaño y misiles AIM-120 AMRAAM.
En su configuración habitual de ataque furtivo, el F-35A transporta dos bombas guiadas GBU-31 JDAM de £2 000, aproximadamente 907 kilogramos cada una, junto con dos misiles aire-aire AIM-120. Las bombas ocupan las estaciones principales de las bodegas y los misiles se instalan en soportes laterales. Esta disposición permite ejecutar ataques contra objetivos terrestres sin renunciar a una capacidad básica de combate aire-aire. Si la misión exige exclusivamente enfrentamientos contra otras aeronaves, las dos bombas pueden sustituirse por otros dos AMRAAM, hasta completar cuatro misiles internos.
El F-35A dispone también de una capacidad total de armamento de 8.160 kilogramos, equivalentes a £18 000, en la configuración de carga máxima indicada por la Fuerza Aérea estadounidense. Esa cifra comprende la capacidad combinada de las estaciones internas y externas; no significa que el avión pueda transportar cualquier combinación de bombas hasta alcanzar exactamente ese peso. Los límites estructurales de cada soporte, el tamaño de las armas, su separación durante el lanzamiento y las condiciones de vuelo determinan la configuración que puede utilizarse.
Cuatro misiles AMRAAM o hasta ocho bombas pequeñas dentro del fuselaje
En combate aire-aire, la configuración interna de cuatro AIM-120 AMRAAM permite al F-35A enfrentarse a varios objetivos sin instalar armamento bajo las alas. Los misiles utilizan guiado por radar activo y reciben información del sistema de misión antes del lanzamiento. Su transporte dentro del fuselaje elimina la resistencia aerodinámica asociada a los misiles expuestos y conserva las características de baja observabilidad mientras las compuertas permanecen cerradas.
Cuando la misión requiere atacar numerosos objetivos terrestres, el espacio interior puede aprovecharse mediante bombas de pequeño diámetro GBU-39/B Small Diameter Bomb. Cada una pesa aproximadamente £250, unos 113 kilogramos. Un soporte BRU-61/A permite instalar cuatro bombas en una misma estación principal, de manera que las dos bodegas pueden albergar ocho GBU-39, además de dos misiles AMRAAM en sus soportes específicos. El avión dispone así de diez armas distribuidas en cuatro estaciones internas.
La GBU-39 utiliza navegación inercial asistida por GPS y superficies desplegables que le permiten planear hacia el objetivo. Su menor tamaño facilita transportar varias armas independientes para atacar vehículos, instalaciones y otros blancos, en lugar de dedicar una bomba pesada a cada uno. La GBU-53/B StormBreaker amplía este concepto con un buscador multimodo preparado para atacar objetivos móviles. El 15 de septiembre de 2026, un F-35B realizó una prueba de lanzamiento sucesivo de ocho StormBreaker, como parte de la integración de esta munición en la familia F-35.
Para incrementar la cantidad de misiles aire-aire, Lockheed Martin desarrolló el sistema Sidekick, que modifica los soportes internos de las variantes F-35A y F-35C. Su configuración permitirá transportar tres AIM-120 por bodega, en lugar de dos, hasta alcanzar seis misiles. Algunos F-35C de producción ya incorporaron modificaciones estructurales para esta capacidad, aunque la integración operativa depende de los equipos y programas informáticos correspondientes. El F-35A mantiene la configuración de cuatro AMRAAM como referencia de empleo y prepara la ampliación a seis mediante su modernización.
Seis bombas GBU-12 convierten al F-35A en un avión de ataque pesado
La capacidad cambia cuando los armeros instalan soportes exteriores. El F-35A dispone de cuatro estaciones subalares para bombas y otros equipos pesados, además de dos posiciones exteriores próximas a los extremos de las alas. Puede combinar esas instalaciones con sus bodegas internas, de modo que una misma aeronave transporte armamento de ataque y misiles para defensa propia. La configuración recibe habitualmente el nombre de Beast Mode, aunque corresponde a una modalidad de empleo del avión y no a una variante diferente.
El 22 de julio de 2020, la 63.ª Escuadrilla de Caza utilizó esta configuración durante operaciones de entrenamiento en la Base Aérea de Luke, Arizona. Los F-35A transportaron seis bombas de instrucción GBU-12 Paveway II de £500: cuatro instaladas bajo las alas y dos dentro de las bodegas. También llevaron un misil AIM-9X de entrenamiento. El conjunto permitió comprobar el comportamiento del avión durante vuelos con una carga exterior considerable y practicar los procedimientos de utilización del armamento.
La GBU-12 emplea un sistema de guiado láser y está diseñada para atacar objetivos terrestres mediante una bomba de propósito general Mk 82 equipada con un conjunto de orientación. Seis unidades representan unas £3 000 de munición, aproximadamente 1.360 kilogramos, sin contar los equipos de suspensión ni los misiles adicionales. La cantidad de bombas puede variar con el armamento elegido. Las estaciones principales del F-35A también admiten armas más pesadas, pero el número de municiones disminuye cuando aumenta su tamaño.
El empleo de armamento exterior modifica las características de vuelo del F-35A. Los soportes y las bombas producen resistencia aerodinámica y aumentan la firma radar. Su peso también influye en la aceleración, el consumo de combustible y la respuesta durante las maniobras. Los pilotos de Luke utilizaron precisamente la configuración pesada para acostumbrarse a las diferencias entre un F-35A con armamento interno y otro equipado con varias bombas bajo las alas. El cambio de comportamiento importa especialmente cuando una misión exige regresar con parte de la munición sin utilizar.
Los misiles de ataque de largo alcance necesitan espacio dentro de las bodegas
La integración de misiles de mayor tamaño introduce otras posibilidades. El Joint Strike Missile, desarrollado por la empresa noruega Kongsberg, está diseñado para atacar buques y objetivos terrestres desde distancias superiores a 275 kilómetros. Su fuselaje y sus superficies aerodinámicas permiten instalarlo dentro de las bodegas del F-35A, con una configuración de dos misiles internos. Noruega, Estados Unidos y otros países han contratado esta arma para ampliar las misiones de ataque a distancia del Lightning II.

La Fuerza Aérea estadounidense también desarrolla el Stand-in Attack Weapon, denominado SiAW, para atacar sistemas militares protegidos, incluidos radares y otros componentes de defensa antiaérea. El diseño contempla dos misiles internos en el F-35A. Su integración requiere adaptar los sistemas de misión y completar pruebas de separación, control y empleo del armamento. La incorporación de estas armas permite ampliar el alcance de ataque del avión, pero ocupa las mismas estaciones principales que se utilizan para transportar bombas pesadas.
La variedad de armamento incluye además la bomba nuclear B61-12, integrada en el F-35A para misiones de doble capacidad convencional y nuclear. En septiembre de 2021, dos F-35A realizaron lanzamientos de dispositivos de prueba B61-12 durante la fase de certificación del sistema de armas. Esta configuración pertenece a unidades especialmente preparadas y emplea procedimientos distintos de los correspondientes a las misiones convencionales. El F-35A también incorpora un cañón interno GAU-22/A de 25 milímetros, cuya munición no ocupa las estaciones destinadas a bombas y misiles.
La cantidad de armas que transporta el F-35A cambia así con la misión. Para combatir otras aeronaves puede despegar con cuatro AMRAAM internos. En una misión de ataque furtivo puede llevar dos GBU-31 y dos AMRAAM, o emplear soportes múltiples para transportar ocho bombas pequeñas junto a dos misiles. Cuando utiliza estaciones exteriores, puede cargar seis GBU-12, como demostraron los entrenamientos de Luke, además del armamento aire-aire correspondiente a la configuración elegida. El desarrollo de Sidekick, StormBreaker y los nuevos misiles de ataque continúa ampliando las combinaciones posibles, mientras las escuadrillas conservan la opción de operar con las bodegas cerradas o instalar armamento exterior cuando las condiciones de la misión lo permiten.









