La Marina Real británica lanzó tres drones aéreos desde una lancha no tripulada Kraken K3 durante una demostración naval de AUKUS celebrada el 20 de octubre en la base de Point Loma, en San Diego, Estados Unidos. La prueba permitió comprobar que una embarcación sin tripulación puede transportar y desplegar aeronaves desde una posición móvil en el mar.
Los aparatos eran cuadricópteros Short-Range Loitering Munition-10, una clase de munición merodeadora de corto alcance. Su lanzamiento desde una lancha permitiría acercarlos a una zona de operaciones para tareas de reconocimiento y posibles misiones de ataque, mientras los buques tripulados permanecen a mayor distancia.
La demostración acreditó el lanzamiento de tres drones, pero no mostró destrucción de blancos, empleo de cargas de guerra ni ataques autónomos. La integración de los sistemas quedó expuesta en la prueba, aunque su aplicación ofensiva todavía requiere ensayos específicos.
El Reino Unido adquirió 20 lanchas no tripuladas Kraken por £12 300 000 dentro del Proyecto Beehive. Están destinadas al Coastal Forces Squadron y al 47 Commando de los Royal Marines para operaciones, adiestramiento y desarrollo de nuevas configuraciones. Su arquitectura abierta permite incorporar equipos y capacidades adicionales.
El ensayo formó parte de Maritime Big Play Pacific, una demostración multinacional que reúne más de 40 tecnologías de Australia, Reino Unido y Estados Unidos. Los escenarios abarcan operaciones de ataque, reabastecimiento en entornos disputados y guerra submarina. La participación británica incluye vehículos de superficie y submarinos no tripulados, planeadores submarinos y drones aéreos.
La utilidad operativa de esta combinación dependerá de la autonomía de vuelo de los drones, las condiciones del mar y la estabilidad de los enlaces de control. El ejercicio también ofrece a las fuerzas aliadas una oportunidad para evaluar sus procedimientos de coordinación y comunicaciones.










