Lockheed Martin adjudicó a L3Harris Technologies un pedido de US$ 250 millones para fabricar motores de los cohetes guiados GMLRS de alcance estándar, utilizados por los sistemas de lanzamiento HIMARS y M270. El contrato, anunciado el 12 de octubre, comprende la mayor cantidad de unidades de propulsión encargadas hasta ahora en la historia del programa, aunque las compañías no han divulgado la cifra exacta.
La ampliación del suministro de motores responde a una limitación que había condicionado el aumento de la producción de estos cohetes. En 2023, el Ejército estadounidense identificó la fabricación de motores como el principal obstáculo para pasar de unos 6.000 GMLRS anuales a más de 14.000. L3Harris afirma que ya duplicó su producción de motores de combustible sólido, mientras Lockheed Martin sitúa su capacidad de fabricación de cohetes GMLRS en 14.000 unidades al año.
El nuevo pedido se atenderá desde la planta Arsenal of Freedom de L3Harris en Camden, Arkansas, una instalación de 60.000 pies cuadrados cuya apertura está prevista para finales de 2026. La fábrica incorporará automatización y robótica para acelerar la fabricación de motores de combustible sólido. La expansión busca facilitar el aumento de los suministros y la reposición de las reservas de municiones de precisión estadounidenses.
Los GMLRS estándar tienen un alcance aproximado de 70 kilómetros y pueden emplearse desde los dos lanzadores. El HIMARS transporta una cápsula de seis cohetes y el M270, dos cápsulas con un total de doce. Esta compatibilidad permite distribuir las mismas municiones entre unidades con distintas características de movilidad y capacidad de fuego.
La necesidad de motores para la versión estándar persiste pese al desarrollo del ER GMLRS, cuyo alcance llega a unos 150 kilómetros. El proyecto presupuestario del Ejército para el año fiscal 2026 contempla la compra de 5.974 cohetes GMLRS: 2.814 estándar con cabeza de guerra unitaria, 2.932 estándar con cabeza de guerra alternativa y 228 ER GMLRS de cabeza unitaria. Así, la mayor parte de las adquisiciones previstas corresponde a los modelos de alcance estándar.
El encargo a L3Harris refuerza la cadena de producción de una munición empleada por Estados Unidos y sus aliados. La disponibilidad de motores es indispensable para que el aumento de la capacidad industrial se traduzca en más cohetes terminados y en mayores reservas para los sistemas HIMARS y M270.










