Lockheed Martin desarrolla un misil de ataque de precisión con un alcance previsto de al menos 1.000 kilómetros y capacidad para alcanzar buques en movimiento. El proyecto, denominado Precision Strike Missile (PrSM) Increment 4, busca ampliar las misiones de los lanzadores HIMARS del Ejército de Estados Unidos, que podrían atacar objetivos navales desde posiciones terrestres alejadas de la costa.
La compañía fue seleccionada para continuar el desarrollo de prototipos en una competencia del Ejército estadounidense junto con Anduril Industries, Castelion, Mach Industries y RTX. Las demostraciones de vuelo están programadas para 2027 y 2028. La decisión permite avanzar con el diseño, pero todavía no constituye un contrato de producción.
La principal diferencia frente a las versiones anteriores del PrSM es el empleo de un motor ramjet, desarrollado con L3Harris. Este sistema utiliza oxígeno atmosférico durante la combustión y permitiría aproximadamente duplicar el alcance del misil básico. Lockheed Martin proyecta conservar el contenedor de transporte y la interfaz de control de tiro del PrSM Increment 1, de modo que el nuevo modelo pueda utilizarse desde los lanzadores M142 HIMARS y M270A2 sin reemplazarlos.
Atacar un buque a esa distancia exige conocer su posición y actualizar los datos de puntería si modifica el rumbo después del lanzamiento. Lockheed Martin incorpora tecnologías de sensores de radiofrecuencia, buscadores y enlaces de datos desarrolladas en su centro Strigo, en el que ha invertido $250 000 000. Estas capacidades también servirían para atacar objetivos terrestres capaces de cambiar de emplazamiento.
La empresa ya dispone de una línea de fabricación automatizada y de producción aditiva, valorada en $300 000 000, para componentes del fuselaje y del sistema de propulsión. Además, ha invertido más de $300 000 000 con socios industriales en tecnologías de propulsión. Su planta de Camden, Arkansas, donde produce las variantes Increment 1 e Increment 2, figura entre las instalaciones previstas para una eventual fabricación del nuevo misil.
Si el Ejército adopta el Increment 4, sus unidades de artillería podrían desplegar lanzadores móviles en islas y zonas costeras para atacar buques enemigos sin depender exclusivamente de aviones o unidades navales. Esa posibilidad resulta relevante para las operaciones estadounidenses en el Indopacífico. La capacidad efectiva de atacar blancos móviles a 1.000 kilómetros dependerá también de los medios de vigilancia que localicen los objetivos y transmitan las actualizaciones de puntería.










