El Gobierno británico mantiene su intención de incorporar hasta 12 submarinos de ataque de propulsión nuclear SSN-AUKUS a la Marina Real, frente a las siete unidades previstas de la clase Astute. El ministro de Estado Luke Pollard ratificó el objetivo el 12 de octubre de 2026. La ampliación supondría un incremento del 71,4 % en el número de submarinos de ataque, aunque todavía no existe un compromiso de financiación para las doce unidades.
El programa busca reforzar la capacidad británica para vigilar submarinos rusos en el Atlántico Norte y proteger las rutas marítimas por las que llegarían refuerzos de la OTAN desde América del Norte. Una zona prioritaria es el paso entre Groenlandia, Islandia y el Reino Unido, utilizado por unidades de la Flota del Norte rusa en sus desplazamientos hacia el Atlántico.
El Gobierno ya ha comprometido cerca de £4 000 000 000 a contratos de desarrollo y otros 6.000 millones a la ampliación de la capacidad industrial. El inicio de la construcción del primer SSN-AUKUS británico está previsto para 2027, con entrada en servicio a finales de la década de 2030. La producción aspira a alcanzar una entrega cada 18 meses, un ritmo que situaría la incorporación de la duodécima unidad hacia mediados de la década de 2050. La revisión del gasto de 2027 deberá aclarar el alcance de la financiación y el calendario de adquisiciones.
BAE Systems construirá los submarinos británicos en Barrow-in-Furness, mientras Rolls-Royce fabricará sus reactores en Raynesway, cerca de Derby. Ambos centros afrontan exigencias simultáneas. Barrow debe terminar el último submarino Astute, construir los cuatro submarinos estratégicos Dreadnought e iniciar el nuevo programa. Raynesway también suministrará reactores para los submarinos SSN-AUKUS que Australia construirá en su territorio.
La disponibilidad de la flota actual constituye otro desafío. De los siete submarinos Astute previstos, cinco habían entrado en servicio operativo hasta septiembre de 2026. El HMS Agamemnon, incorporado oficialmente en 2025, continuaba en pruebas, mientras el HMS Agincourt seguía en construcción. Los periodos de mantenimiento y las restricciones de alistamiento limitan la cantidad de unidades que la Marina Real puede desplegar a la vez.
El refuerzo previsto llegará después de varios años en los que el Reino Unido tendrá que sostener sus misiones antisubmarinas con los Astute disponibles, aeronaves de patrulla marítima y medios de vigilancia adicionales. Londres destina £1 300 000 000 hasta 2030 al proyecto Atlantic Bastion, que combina unidades tripuladas con sistemas marítimos no tripulados. El efecto militar de la futura flota SSN-AUKUS dependerá tanto de las entregas como de la capacidad de mantener submarinos, tripulaciones y reactores disponibles para operaciones.










