La empresa checa STV Group presentó el 22 de octubre en el Future Forces Forum 2026, celebrado en Praga, el dron multirrotor FPV-NG. El aparato fue desarrollado para cinco tipos de misiones: ataque, reconocimiento, retransmisión de comunicaciones, guerra electrónica y operaciones combinadas. La compañía destaca que su fabricación prescinde de componentes chinos, una característica destinada a reducir la dependencia de proveedores de ese país en la industria militar europea.
El FPV-NG pesa 2,5 kilogramos y puede transportar una carga útil de hasta seis kilogramos. Alcanza una velocidad máxima de 150 kilómetros por hora y ofrece al menos 30 minutos de autonomía con una carga de dos kilogramos. STV también anuncia una altura operativa de 3.000 metros con esa carga, resistencia a vientos laterales de 10 metros por segundo y funcionamiento entre −10 y 45 grados Celsius. La autonomía con la carga máxima y el alcance de control no han sido especificados.
El fabricante presenta el sistema como una plataforma adaptable, con funciones autónomas y protección contra interferencias de radio y falsificación de señales de navegación. Su configuración puede ajustarse mediante una interfaz web de la compañía. STV todavía no ha detallado las frecuencias empleadas, los sensores de navegación ni el grado de resistencia a las interferencias, aspectos relevantes para su utilización en zonas de combate donde operan sistemas de guerra electrónica.
El nuevo aparato amplía la oferta de drones Skevin, Skevin+ y Demon-FPV de STV. Las distintas versiones del FPV-NG están previstas para incorporar equipos específicos de cada misión, desde sensores de observación hasta sistemas de comunicaciones o guerra electrónica. Todos deberán operar dentro del límite de carga útil y de la energía disponible a bordo.
La decisión de evitar componentes chinos adquiere importancia ante las restricciones de exportación anunciadas por Pekín el 19 de octubre para determinados motores sin escobillas, controladores electrónicos y hélices de fibra de carbono, cuya aplicación está prevista para el 18 de noviembre. La dependencia europea de proveedores chinos de baterías, sensores y otras piezas condiciona la capacidad de producir drones de forma sostenida. STV no ha precisado si la exclusión de componentes chinos comprende también las celdas de batería, los semiconductores y las materias primas utilizadas por sus proveedores.
La compañía había anunciado en septiembre el desarrollo de un dron basado en componentes occidentales y preveía disponer de su configuración básica en el primer trimestre de 2027. Por ahora, no se han comunicado el precio unitario, la capacidad de producción ni contratos de adquisición militar del FPV-NG. Esos factores determinarán si el proyecto puede pasar de la presentación industrial a suministros regulares para las fuerzas armadas.










