Dos compañías estadounidenses trabajan en una plataforma autónoma capaz de lanzar y recuperar drones mientras el vehículo terrestre permanece en movimiento, sin detener la misión ni requerir intervención humana.
La iniciativa integra el sistema robótico Ralar 2, desarrollado por Target Arm, con los vehículos terrestres no tripulados Hunter WOLF y WOLF-X de HDT Global. Mediante una combinación de sensores, autonomía y manipulación robótica, el conjunto busca mantener las operaciones aéreas de forma continua durante el desplazamiento de la plataforma.
En imágenes difundidas por Target Arm, un vehículo con ruedas apodado “Furiosa” recorre terreno accidentado con apoyo de cámaras y sensores incorporados. Un brazo robótico instalado sobre la plataforma captura y orienta los drones durante su retorno, mientras el sistema lanza varias aeronaves no tripuladas de manera secuencial.
“Cero pilotaje manual. Imposible frenar el avance de la misión bajo ninguna circunstancia”, afirmó Target Arm en las redes sociales.
Según la empresa, la tecnología podría emplearse en misiones que van más allá del campo de batalla, como búsqueda y rescate, vigilancia encubierta, logística y patrullaje marítimo.
Hasta ahora, las fuerzas militares han utilizado habitualmente los robots terrestres y los drones aéreos como sistemas separados, cada uno con personal y procedimientos operativos propios.
La colaboración entre Target Arm y HDT Global plantea un modelo en el que los vehículos terrestres autónomos actúen como centros móviles para gestionar activos aéreos mientras atraviesan distintos entornos operativos.
Al convertir los UGV en plataformas autónomas de lanzamiento y retorno, el sistema podría reducir la intervención humana en las tareas rutinarias de los drones y permitir que el personal se concentre en funciones de mayor prioridad en el campo de batalla.






