Varias decenas de militares sirios se encuentran en Arabia Saudita desde hace semanas para impartir formación y asesoramiento a efectivos saudíes y yemeníes que permanecen en territorio del reino. El envío ocurre en medio de una intensificación de los ataques de los hutíes contra Arabia Saudita. Por ahora, la tarea de los sirios se concentra en preparar a esas fuerzas, sin una intervención directa en las operaciones militares de Yemen.
Dos fuentes militares sirias y un alto funcionario estadounidense confirmaron la cooperación. Los instructores transmiten conocimientos adquiridos durante los años de guerra civil en Siria para mejorar las capacidades de combate de los efectivos a los que entrenan. Las fuentes sirias señalaron que sus responsabilidades actuales son de instrucción y asesoría, aunque no descartaron que más adelante se les asignen otras funciones.
El despliegue coincide con un acercamiento entre Damasco y Riad. El miércoles, el presidente de Siria, Ahmed al-Sharaa, se reunió en la capital saudí con el príncipe heredero Mohamed bin Salmán y ambos suscribieron un acuerdo de cooperación en materia de seguridad. Fue su segundo encuentro en menos de un mes, dentro de la aproximación entre los dos países posterior a la caída del régimen de Assad.

La cooperación pactada abarca formación, asesoramiento militar e intercambio de conocimientos. Un diplomático sirio de alto rango confirmó esos compromisos, pero consideró prematuro hablar de la participación de tropas sirias en misiones de combate. Precisó que el gobierno de Damasco mantiene sus esfuerzos centrados en la seguridad interior, la protección de las fronteras y la reconstrucción del país.
Desde Arabia Saudita, un alto funcionario también confirmó los entrenamientos conjuntos. Explicó que la relación militar ofrece ventajas a los dos países: Riad presta ayuda para reconstruir el ejército sirio y, al mismo tiempo, puede aprovechar la experiencia de los militares sirios en enfrentamientos con milicias. La posibilidad de ampliar la colaboración no se ha traducido, hasta el momento, en una misión siria de combate en Yemen.
La guerra con los hutíes, respaldados por Irán, se agravó durante los últimos meses después de que se reanudaran los combates en Yemen, en el contexto de la guerra regional. Los rebeldes atacaron con misiles aeropuertos e instalaciones petroleras de Arabia Saudita. La aviación del reino respondió con ataques contra objetivos en territorio yemení para apoyar a las fuerzas del gobierno local respaldado por Riad.

Ante esos ataques, las autoridades saudíes buscaron asistencia militar de sus aliados tanto para reforzar la defensa del reino como para sus operaciones ofensivas. En octubre ya se conocía que Siria estudiaba contribuir a la protección de Arabia Saudita frente a los hutíes. También se contemplaba el envío de efectivos sirios que apoyaran al ejército de Yemen en el combate contra los rebeldes.
Estados Unidos observa con preocupación la posibilidad de que esa colaboración pase de los entrenamientos a una intervención militar siria en Yemen. Un alto funcionario estadounidense señaló que Washington advirtió a Damasco que actuara con cautela: una participación directa podría arrastrar a Siria a la guerra regional más amplia, de la que hasta ahora ha conseguido mantenerse al margen.









