Jordania lanzó el lunes una operación aérea contra instalaciones de organizaciones terroristas en el sur de Siria como represalia por el ataque del viernes contra un funeral celebrado en una iglesia de su territorio. La Real Fuerza Aérea Jordana denominó la operación “Disuasión Jordana – Hammoud” y afirmó que sus aviones destruyeron refugios, vehículos e instalaciones de los grupos atacados.
El Ejército jordano sostiene que miembros de esas organizaciones estarían vinculados con los responsables de la matanza en la iglesia ortodoxa griega de San Jorge, situada en Hammoud, una localidad de la gobernación de Karak, en el sur de Jordania. Las fuerzas armadas comunicaron que los bombardeos causaron muertos y heridos entre los integrantes de los grupos, aunque no precisaron las cifras. También reiteraron su compromiso de combatir el terrorismo y proteger a los ciudadanos jordanos.
En el ataque del 23 de octubre, hombres armados dispararon contra las personas que asistían al funeral. El número inicial de muertos fue de siete y ascendió a nueve después de que otras dos víctimas murieran a causa de sus heridas. Hubo además 34 heridos.
La Policía puso en marcha una búsqueda que incluyó registros y operaciones en varias aldeas y zonas cercanas. Este lunes detuvo a tres sospechosos: dos hermanos y su cuñado. El director de Seguridad Pública, general de división Obaidallah Maaytah, indicó que los tres compartían una ideología extremista takfirí y que el ataque no había sido preparado con antelación. De acuerdo con su versión, siguieron la procesión fúnebre y decidieron disparar contra los asistentes.
Tras el tiroteo, los sospechosos escaparon juntos en un automóvil que posteriormente fue localizado. Los agentes los encontraron en un edificio abandonado, donde se produjo un enfrentamiento armado. Los tres resultaron heridos durante la intervención y fueron detenidos. Las autoridades recuperaron armas de fuego y una cantidad considerable de municiones.
El ministro del Interior jordano, Mazin al-Farrayeh, señaló el lunes que los investigadores no habían encontrado vínculos entre los detenidos y otras células terroristas. Las pesquisas continúan, mientras el Ejército atribuye los objetivos de su operación en Siria a organizaciones presuntamente relacionadas con los atacantes.
El rey Abdalá II respaldó los bombardeos en una publicación en X. Afirmó que las fuerzas jordanas habían perseguido a los terroristas hasta sus escondites y recordó su promesa de que no escaparían al castigo. También advirtió de que se exigirían responsabilidades a quienes promuevan ideologías destinadas a dividir a la sociedad jordana.










