La Real Fuerza Aérea Canadiense (RCAF) recibió sus dos primeros cazas CF-35A Lightning II el 22 de octubre de 2026 en la base aérea Luke, en Arizona. Los aparatos permanecerán inicialmente en Estados Unidos para la formación de pilotos y personal de mantenimiento, mientras Canadá prepara las instalaciones necesarias para recibirlos en su territorio. La llegada se produjo aproximadamente un mes después del primer vuelo de uno de estos cazas.
Luke alberga la 56.ª Ala de Caza de la Fuerza Aérea estadounidense y funciona como centro internacional de instrucción para el F-35. Allí se prepara aproximadamente al 75 % de los pilotos de este modelo en el mundo. El programa formativo dura nueve meses e incluye 300 horas académicas, 100 sesiones de vuelo en simulador y 80 horas de vuelo real. La instrucción abarca la gestión de la fusión de sensores, la guerra electrónica, las operaciones en red y las tácticas de baja observabilidad en entornos de elevada amenaza.
La RCAF confirmó la recepción el 23 de octubre. La institución destacó que la futura capacidad aérea y espacial canadiense depende también de las personas y de los medios de apoyo, además de la incorporación de aeronaves. El uso de una base estadounidense permite aprovechar infraestructura e instructores ya disponibles durante esta primera etapa del programa.

El calendario del proyecto contempla que los primeros F-35A lleguen a suelo canadiense en 2028. La capacidad operativa inicial está prevista para 2029 o 2030 y la plena capacidad operativa para el periodo 2032-2034. Los planes actuales contemplan que estos aviones continúen en servicio después de 2060.
La incorporación del CF-35A forma parte de la sustitución de los CF-188 Hornet, denominación canadiense del F/A-18, que han constituido la principal fuerza de cazas del país. Canadá participa en el programa F-35 como socio de nivel 3 desde 2002, aunque la decisión de adquirir el avión llegó años después. El Proyecto de Capacidad de Caza Futura (FFCP) se inició en 2017, la elección del F-35A se produjo en 2022 y el acuerdo de compra se cerró en 2023: 88 aeronaves por una inversión estimada de $19 000 000 000. El Gobierno presentó esa adquisición como la mayor inversión en la RCAF en más de tres décadas.

El programa de adquisición, sin embargo, ha estado sujeto a revisión política. En marzo de 2025, en un contexto de tensiones entre Canadá y Estados Unidos, el entonces ministro de Defensa Bill Blair planteó la necesidad de examinar qué opción respondía mejor a los requerimientos de defensa canadienses. Entre las posibilidades mencionadas figuraba acudir a proveedores europeos para futuras compras.
En octubre de 2025, el Gobierno canadiense aseguró que recibiría al menos los 16 aviones ya pagados. Stephen Fuhr, secretario de Estado encargado de las adquisiciones de defensa, señaló entonces que no creía que el Ejecutivo abandonara el contrato de los F-35 estadounidenses, pues esas 16 aeronaves se encontraban en fabricación. Un portavoz precisó posteriormente que Canadá tenía una obligación contractual por 16 unidades en distintas fases de producción y que el programa completo seguía bajo examen.
El cronograma divulgado preveía la entrega del primer F-35 antes de terminar 2026. Con las dos unidades ya recibidas en Luke, Canadá inicia la etapa de capacitación de su personal, aunque todavía deberá completar la infraestructura nacional necesaria antes de trasladar allí sus nuevos cazas.










