La petición para prolongar las elecciones a la 26.ª Knéset ha enfrentado a tres partidos de la derecha con la formación Yashar!, encabezada por Gadi Eisenkot. Likud, Shas y Otzma Yehudit sostienen que las filas y los tiempos de espera excepcionales justifican dar más horas a los electores. El partido de Eisenkot rechaza esa explicación y atribuye a la iniciativa una finalidad política.
El desacuerdo se produjo durante una jornada de participación elevada. A las 16:00, la Comisión Electoral Central contabilizaba más de cuatro millones de votantes, equivalentes al 55,7 % del electorado. A esa misma hora de los comicios de 2022, para la 25.ª Knéset, había votado el 47,5 %. La diferencia alcanza 8,2 puntos porcentuales.

El Likud fue el primero en comunicar que había solicitado una ampliación del horario. Al mismo tiempo, instó a sus simpatizantes a acudir a las urnas. Poco después, Shas se sumó a la petición y propuso extender la votación una hora. Argumentó que las aglomeraciones registradas en los centros podían impedir que ciudadanos que aguardaban en las filas ejercieran su derecho al voto.

Otzma Yehudit, partido encabezado por el ministro Itamar Ben Gvir, respaldó posteriormente la solicitud del Likud. En su declaración pidió permitir la votación después de las 22:00, debido a la afluencia de electores y a las esperas excepcionales. De este modo, las tres formaciones coincidieron en presentar la congestión de los centros electorales como fundamento de la ampliación.
Durante el día también se registraron informes de participación elevada en localidades árabes. La situación contrastó con la preocupación dentro de los partidos haredíes por una asistencia comparativamente menor de sus propios votantes. El presidente de Judaísmo Unido de la Torá, el diputado Yaakov Asher, advirtió que el entusiasmo entre sus simpatizantes no se reflejaba suficientemente en los votos depositados.
“Hay entusiasmo, todos comprenden la situación, pero no acuden suficientes personas a votar”, expresó Asher. El presidente de Shas, Arieh Deri, también alertó sobre las posibles consecuencias de las diferencias de participación para el resultado electoral.

La respuesta de Yashar! Fue una oposición categórica a cualquier modificación de la hora de cierre. La formación de Eisenkot sostuvo que no había ocurrido ningún incidente extraordinario que justificara aceptar la petición. Además, acusó al Likud de intentar preparar el terreno para futuros cuestionamientos de la limpieza electoral.
“No ha ocurrido ningún hecho excepcional que justifique aprobar la solicitud, cuyo propósito es crear una base para acusaciones contra la integridad de las elecciones, después de las mentiras que Netanyahu difunde desde esta mañana”, declaró el partido. La acusación dirigió la controversia también contra el primer ministro Benjamín Netanyahu, no solo contra la propuesta de ampliar el horario.

La Comisión Electoral Central deberá determinar si los problemas de afluencia y espera ameritan una extensión de la votación. Mientras el Likud, Shas y Otzma Yehudit defienden que las urnas permanezcan abiertas más allá de las 22:00, Yashar! Mantiene su rechazo.










