El Likud solicitó este martes una ampliación del horario de votación en las elecciones a la 26.ª Knéset, cuando faltaban pocas horas para el cierre de las urnas. La formación confirmó que había presentado la petición, pero no precisó cuánto tiempo adicional solicitaba. Tampoco se había comunicado una decisión sobre su aprobación.
La solicitud se produjo durante una jornada de participación excepcional. A las 16:00, la Comisión Electoral Central había contabilizado 4.085.075 votantes, equivalentes al 55,7 % del electorado. A esa misma hora en las elecciones de 2022 para la 25.ª Knéset, había votado el 47,5 %. La diferencia es de 8,2 puntos porcentuales. La cifra correspondiente a las 17:00 todavía no estaba verificada.
El primer ministro, Benjamín Netanyahu, había dirigido horas antes un llamamiento urgente a los votantes del Likud para que acudieran a las urnas. Sostuvo que la participación en las comunidades árabes del sur era considerablemente superior a la del sector judío. El partido buscaba aumentar la concurrencia de sus simpatizantes durante las últimas horas de la jornada.
En varias localidades árabes se habían registrado porcentajes elevados desde las primeras horas. Los datos disponibles situaban la participación en el 64,1 % en Atawna, el 47,9 % en Qasr al-Sir y el 47,8 % en Kabu’a. También se habían comunicado largas filas ante los centros de votación de localidades árabes del norte y del Triángulo, además de aglomeraciones en colegios electorales de Tel Aviv.

El horario vigente establece el cierre de la mayoría de los centros electorales a las 22:00. Los que operan con jornada reducida deben cerrar a las 20:00. En ambos casos, quienes se encuentren en la fila antes de la hora límite conservan el derecho a votar después del cierre. El Likud seguía a la espera de una respuesta a su solicitud.










