A las 18:00 del martes, el 66,7 % de los ciudadanos habilitados para votar en Israel ya había acudido a las urnas. Es la participación más alta registrada a esa hora en la historia electoral del país. En los comicios de 2022, la cifra correspondiente había sido del 57,7 %. Dean Livne, director general interino del Comité Electoral Central, precisó que más de 4,8 millones de personas habían emitido su voto.
La afluencia también podría afectar los plazos del escrutinio. Livne advirtió que el número de sobres dobles quizá supere las previsiones, debido al elevado nivel de participación. Este procedimiento comprende los sufragios de militares, presos, personal médico, personas con problemas de salud y representantes israelíes destinados en misiones en el extranjero.
El recuento de esos votos comenzará el miércoles. “Con una participación tan elevada, es posible que haya más sobres dobles de los que habíamos previsto”, explicó Livne. Por esa razón, el cómputo de los sobres exteriores podría continuar después del jueves por la noche y terminar en la mañana del viernes. “Los contaremos todos”, aseguró.
El porcentaje nacional contrasta con la escasa concurrencia de algunas localidades. En Majdal Shams, población drusa de los Altos del Golán, había votado el 26,3 % de los electores. En Ghajar, localidad alauita cercana, la participación alcanzaba el 28,6 %.
En otras poblaciones se registraron cifras mucho mayores. Yuval, en Galilea, alcanzó el 91,5 %; el asentamiento de Beit Hogla, el 88,2 %, y Hazon, en el norte de Israel, el 87 %. Todos estos porcentajes corresponden al corte de las 18:00.










