El partido Judaísmo Unido de la Torá (UTJ), que representa principalmente a los sectores haredíes asquenazíes, ha conseguido superar a Shas, la principal formación haredí sefardí, en el recuento parcial de las elecciones israelíes. La diferencia podría modificar la relación de fuerzas entre ambos partidos, aunque todavía quedan cientos de miles de votos por contabilizar.
Con más del 70 % de los sufragios escrutados, UTJ acumula 240.648 votos frente a los 217.202 obtenidos por Shas. La ventaja es de 23.446 papeletas, una diferencia considerable entre dos formaciones que tradicionalmente compiten por el respaldo de la población jaredí.
Pese a esta distancia en número de votos, los resultados parciales conceden siete escaños a cada partido. Judaísmo Unido de la Torá todavía no ha conseguido una ventaja en representación parlamentaria, aunque su posición en el recuento supone un cambio respecto de las últimas elecciones, en las que Shas había conservado su condición de principal fuerza política haredí.
La eventual consolidación de esta diferencia tendría consecuencias para la relación entre las dirigencias de ambas formaciones. Shas ha disfrutado de una posición predominante dentro de la representación política jaredí, mientras que UTJ concentra buena parte de su apoyo en las comunidades asquenazíes y jasídicas.
Una de las posibles causas del resultado es la mayor participación electoral registrada en las localidades y comunidades donde Judaísmo Unido de la Torá dispone de una base de votantes consolidada. Una movilización superior a la de los sectores vinculados a Shas podría explicar parte de la diferencia observada.
El escrutinio todavía no permite establecer una conclusión definitiva. Permanecen pendientes cientos de miles de votos, entre ellos los depositados en sobres dobles por militares, diplomáticos, pacientes hospitalizados y otros ciudadanos autorizados a utilizar este procedimiento electoral.
Estos sufragios podrían alterar tanto la diferencia entre UTJ y Shas como la distribución final de los escaños de la Knéset. Por ahora, ambos partidos mantienen una proyección de siete representantes, pero Judaísmo Unido de la Torá ha conseguido una ventaja que, de mantenerse hasta el cierre del recuento, pondría fin al predominio electoral de Shas entre las formaciones haredíes.










