General Atomics Aeronautical Systems (GA-ASI) y Saab han puesto a prueba el sistema de alerta temprana aerotransportada LoyalEye a bordo de un MQ-9B no tripulado. Los vuelos realizados durante los últimos meses desde las instalaciones Desert Horizon de GA-ASI, en el sur de California, permitieron comprobar la capacidad del radar para detectar y seguir objetivos aéreos y marítimos a grandes distancias.
La aeronave utilizada pertenece a GA-ASI y transportó el radar de Saab en cápsulas especializadas. Durante la campaña de ensayos, el equipo mantuvo el seguimiento simultáneo de varios blancos en lo que Saab calificó como un escenario representativo de las condiciones operativas. Entre los objetivos aéreos figuraron varios aviones comerciales y múltiples cazas instrumentados que actuaron como fuerzas adversarias simuladas.
GA-ASI no precisó qué modelos de caza participaron. Una posibilidad mencionada es la de los F-5 Advanced Tiger utilizados por Tactical Air Support, que ya han intervenido en otras campañas de pruebas de la empresa. Esa identificación no está confirmada.

La demostración forma parte de un programa anunciado por ambas compañías el 15 de junio de 2025. El primer vuelo del MQ-9B con las cápsulas AEW tuvo lugar en mayo de 2026. GA-ASI había previsto continuar los ensayos durante el verano de ese año, mientras que los socios señalaron 2026 como objetivo para disponer de una capacidad operativa. El anuncio actual confirma los ensayos, pero no establece que el sistema ya haya alcanzado ese estado.
David R. Alexander, presidente de GA-ASI, describió esta campaña como una de las pruebas de vuelo más esperadas por la compañía y afirmó que existe un interés muy elevado entre clientes de distintos países por incorporar alerta temprana al MQ-9B. No identificó a esos posibles compradores. Por parte de Saab, Carl-Johan Bergholm, responsable del área de Vigilancia, sostuvo que LoyalEye puede ampliar el alcance de las operaciones, aportar flexibilidad y facilitar un empleo más eficiente de los recursos disponibles.
La propuesta busca trasladar a una aeronave no tripulada una función que tradicionalmente ha requerido aviones tripulados de gran tamaño. GA-ASI destaca que la autonomía de vuelo del MQ-9B permitiría mantener sensores en servicio durante períodos prolongados y extender la vigilancia de grandes superficies sin exponer a una tripulación a los riesgos propios de la zona de operaciones.
El empleo previsto no se limita a la observación de aeronaves. Desde el anuncio inicial, GA-ASI ha presentado el proyecto como una alternativa de menor coste para vigilar amenazas de características muy diferentes, desde misiles de crucero avanzados hasta enjambres de drones de menor complejidad. La empresa también considera que una plataforma sin tripulación podría aportar cobertura en áreas donde antes no se disponía de servicios de alerta temprana.

Otra capacidad que las compañías contemplan es la gestión distribuida del combate y el mando y control, conocida por las siglas BMC2. En los aviones AEW&C tripulados, estas funciones permiten integrar la información de los sensores con la dirección de las operaciones. GA-ASI plantea que el MQ-9B podría participar en una arquitectura equivalente si dispone de la infraestructura correspondiente en tierra, a bordo de un buque o en una aeronave tripulada de alerta temprana.
Ese concepto permitiría utilizar el dron como plataforma avanzada de sensores cerca de un espacio aéreo disputado, mientras una aeronave tripulada de alerta temprana permanece a mayor distancia. El esquema propuesto pretende conservar las funciones de vigilancia y coordinación sin necesidad de aproximar al mismo nivel de riesgo a los operadores humanos.
Las ilustraciones difundidas por los fabricantes muestran tres cápsulas bajo el MQ-9B. Dos se sitúan bajo las alas y estarían destinadas a alojar las antenas del radar; la tercera, en la parte central del fuselaje, contendría las unidades de procesamiento. La configuración corresponde al diseño mostrado para la misión AEW, aunque las empresas no han ofrecido todos los detalles técnicos del equipo.

Saab cuenta también con el radar de barrido electrónico activo Erieye, componente principal del sistema GlobalEye de alerta temprana y control aerotransportado. No se ha aclarado si la tecnología del nuevo LoyalEye guarda alguna relación con Erieye.
El desarrollo se anunció para distintas variantes de la familia MQ-9B: SkyGuardian, SeaGuardian, el Protector RG1 británico y el MQ-9B STOL, diseñado para operaciones de despegue y aterrizaje cortos. Esta última posibilidad guarda relación con el interés de la Marina Real británica por utilizar aeronaves no tripuladas en misiones de vigilancia desde sus portaaviones.
En mayo de 2025, el secretario de Estado de Defensa del Reino Unido confirmó que el MQ-9 figuraba entre las opciones evaluadas para la futura alerta temprana aerotransportada de los grupos de ataque de portaaviones. La capacidad sustituiría al sistema Crowsnest, instalado en helicópteros AW101, una vez concluida su vida útil. La Marina Real había evaluado la posibilidad de adaptar el MQ-9 para operar desde los portaaviones de la clase Queen Elizabeth. La existencia de ese interés británico no equivale a una decisión de adquisición del sistema LoyalEye.










