Una firma, un dibujo o cualquier anotación añadida a una papeleta impresa pueden dejar sin efecto el voto en las elecciones a la 26.ª Knéset, que se celebran este martes. La validez también depende de cómo se utiliza el sobre y de que la lista elegida continúe en la contienda electoral.
En las elecciones de noviembre de 2022 quedaron anulados 29.851 votos, cerca del 0,6 % de los emitidos. Ninguno de esos sufragios se contabilizó para distribuir los escaños ni para calcular el porcentaje mínimo de votos que necesita una lista para entrar en la Knéset.

Las papeletas impresas deben depositarse tal como se entregan, sin palabras, firmas, dibujos ni otras marcas. Si en la cabina falta la papeleta de una lista, el votante puede solicitar a la mesa electoral una papeleta en blanco y escribir las letras que identifican a esa lista. También puede añadir su nombre junto a las letras.
La inscripción en una papeleta en blanco debe hacerse con bolígrafo azul, en hebreo, en árabe o en ambos idiomas. La papeleta será nula si permanece vacía o si solo lleva el nombre de la lista sin las letras que la identifican.
El contenido del sobre también tiene reglas precisas. Dos papeletas de listas distintas invalidan el voto, al igual que cuatro o más papeletas, aunque sean idénticas. En cambio, si contiene dos o tres papeletas iguales, el sufragio es válido y se cuenta una sola vez. Tampoco se acepta un sobre distinto del suministrado por la comisión electoral ni uno que carezca de las firmas de dos integrantes de la mesa.

Estas elecciones presentan además un caso particular: el movimiento Aji (אחי), cuya identificación electoral era “צבי”, se retiró de la contienda. La Comisión Electoral ordenó retirar sus papeletas de las cabinas. Cualquier voto a esa lista será anulado, tanto si se utiliza una papeleta impresa como una escrita a mano. La decisión incluye los sufragios emitidos previamente en las representaciones israelíes en el extranjero y en los centros de votación militares.










