El embajador de Israel ante Naciones Unidas, Danny Danon, se enfrentó a la relatora especial Francesca Albanese tras la presentación de un informe en el que ella acusa a Israel de atacar sistemáticamente a los medios de comunicación durante la guerra en Gaza. Danon rechazó sus conclusiones y le presentó una carta de renuncia, redactada en nombre de la propia Albanese, para que la firmara.
“Usted es una mentirosa, un fraude y una mancha para Naciones Unidas. Sus acusaciones no son pruebas, sus suposiciones no son evidencias y repetir la palabra «genocidio» no hace que sea verdad”, le dijo Danon. El diplomático la acusó de ignorar los crímenes de Hamás y de utilizar su puesto en la ONU para impulsar una agenda política extremista.
La carta que puso ante la relatora sostenía que ella había abusado de su cargo para promover la ideología de Hamás, justificar el terrorismo y difundir odio bajo la apariencia de defender los derechos humanos. Danon también la acusó de perjudicar la credibilidad de Naciones Unidas mediante propaganda contra Israel. “La única carta oficial que debería emitir es su renuncia. Es hora de que se vaya a casa”, afirmó.
Albanese ha sido objeto de acusaciones de antisemitismo y parcialidad contra Israel. El año pasado, la administración de Donald Trump le impuso sanciones por sus críticas a Israel. En 2022 salieron a la luz publicaciones anteriores en redes sociales en las que afirmaba que el “lobby judío” controlaba Estados Unidos. La relatora rechazó que esas expresiones fueran antisemitas y aseguró que sus palabras habían sido tergiversadas.
Después del ataque de Hamás del 7 de octubre, Albanese sostuvo que debía entenderse en su “contexto” y lo describió como respuesta a una “agresión” israelí. A finales de marzo acusó a la comunidad internacional de conceder a Israel una “licencia para torturar a los palestinos” y afirmó que la tortura se había convertido, en la práctica, en una política de Estado.
En febrero, varios ministros de Exteriores de la Unión Europea condenaron sus declaraciones en una conferencia de Al Jazeera. Albanese había criticado a los países que mantuvieron su apoyo militar, político y económico a Israel y habló de un “enemigo común” de la humanidad. Posteriormente negó haber afirmado que Israel fuera ese enemigo y calificó la acusación de falsa.










