La nueva Knéset podría comenzar a revertir leyes de la reforma judicial impulsada durante el gobierno de Benjamin Netanyahu antes de que exista una nueva coalición de gobierno. Los partidos contrarios a Netanyahu quieren utilizar las primeras semanas de la legislatura para constituir comisiones especiales que tramiten esas derogaciones y una ley para establecer una comisión estatal de investigación sobre la masacre del 7 de octubre.
Gadi Eisenkot, presidente de Yashar!, tiene previsto recibir el domingo por la noche el encargo de formar gobierno. Sin embargo, los partidos que respaldan su designación todavía no han acordado una coalición. Su intención es promover las iniciativas parlamentarias durante el plazo que tendrá Eisenkot para negociar la formación del Ejecutivo, sin esperar al desenlace de esas conversaciones.
Antes de abordar las leyes, el bloque pretende sustituir a Amir Ohana como presidente de la Knéset. Sus integrantes, junto con los partidos árabes, ya han presentado más de 61 firmas en apoyo a la elección de un nuevo titular de la Cámara. El relevo se pondría en marcha una vez que Eisenkot reciba el mandato para intentar formar gobierno.
La 26.ª Knéset prestará juramento el martes. Para ese mismo día o el siguiente está prevista la creación de la Comisión de Organización, que encabezará un representante de Yashar!. Después deberán constituirse de forma provisional las comisiones de Asuntos Exteriores y Defensa y de Finanzas. En paralelo, el bloque busca habilitar los órganos especiales que se ocuparían de la investigación del 7 de octubre y de las leyes de la reforma judicial.
La mayoría reunida para reemplazar al presidente de la Cámara no garantiza que Eisenkot pueda formar gobierno. Los partidos pueden recomendar ante el presidente del Estado que se le encomiende esa tarea sin comprometerse a participar en una coalición. Por tanto, el respaldo necesario para adoptar decisiones dentro del Parlamento podría existir incluso si las negociaciones para un nuevo Ejecutivo fracasan.
La Knéset recién elegida tiene autoridad para legislar desde el inicio de su mandato. No obstante, elegir a su presidente forma parte de la organización parlamentaria, mientras que derogar leyes aprobadas durante la legislatura anterior modificaría decisiones que ya tienen efectos fuera de la Cámara. El bloque propone avanzar en ambas cuestiones antes de concluir sus acuerdos de gobierno.
La iniciativa afecta también a la posición política de los partidos que criticaron a Netanyahu por aprobar cambios judiciales controvertidos sin un consenso amplio. Esas mismas fuerzas consideran ahora la posibilidad de revertir parte de aquella legislación con una mayoría que todavía no ha alcanzado un acuerdo para gobernar.
Así, el proceso de formación de gobierno y el trabajo legislativo podrían seguir caminos distintos desde los primeros días de la 26.ª Knéset: una alianza suficiente para impulsar derogaciones y cambiar la presidencia del Parlamento no necesariamente sería capaz de constituir una coalición estable.










