El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, planteó este lunes 2 de noviembre la formación de un gobierno nacional amplio bajo su dirección y ofreció abrir conversaciones con partidos dispuestos a integrarlo. Su propuesta llega cuando las formaciones elegidas a la Knéset comienzan a definir a quién recomendarán ante el presidente Isaac Herzog para recibir el encargo de formar gobierno.
El Likud obtuvo 27 escaños en las elecciones y se convirtió en el partido más votado. Sin embargo, el bloque de derecha reúne 53 diputados, una cifra insuficiente para alcanzar por sí solo la mayoría parlamentaria. Los partidos sionistas de la oposición suman 48 escaños y las formaciones árabes Raam y Lista Conjunta cuentan con otros 19.
Netanyahu sostuvo que esos resultados justifican que sea él quien dirija el próximo Ejecutivo. “Una clara mayoría del público judío eligió al Likud como el partido más grande y a mí como primer ministro para dirigir el próximo gobierno”, afirmó. También aseguró que su partido intenta constituir una coalición de amplia participación desde el comienzo de las negociaciones.
“Desde el primer día hemos tenido la mano tendida para establecer un gobierno nacional amplio”, declaró. El primer ministro indicó que desea contar tanto con sus actuales aliados como con otras formaciones que acepten dialogar, pero estableció una condición: que no apoyen el terrorismo.
En ese contexto rechazó la posibilidad de un Ejecutivo que dependa del respaldo de Raam y la Lista Conjunta. Netanyahu acusó a ambas agrupaciones de apoyar el terrorismo y de oponerse a la existencia de Israel como Estado judío, y afirmó que la ciudadanía israelí no desea una coalición que necesite sus votos.
En el campo contrario, el partido Beyajad, dirigido por Naftali Bennett, Israel Beitenu y Los Demócratas anunciaron que recomendarán a Gadi Eisenkot, presidente de Yashar, como candidato para formar el próximo gobierno. Las recomendaciones se presentan ante Herzog, a quien corresponde decidir qué dirigente recibirá el mandato de intentar formar una coalición.
Por parte de la derecha, Sionismo Religioso y Otzma Yehudit tienen previsto respaldar a Netanyahu. Shas todavía no ha comunicado una resolución oficial, aunque dentro del partido se perfila una recomendación a favor del primer ministro después de que este expresara su apoyo a su presidente, Aryeh Deri, y a la propia formación.
Netanyahu reiteró que está dispuesto a conversar con cualquier partido que quiera participar en una coalición amplia y cumpla la condición que ha establecido. “Nuestra aspiración es formar un gobierno amplio con nuestros socios y con cualquier partido que lo desee y que no apoye el terrorismo. Estoy abierto a dialogar al respecto”, concluyó.










