Israel Katz pidió a los israelíes que dejen las disputas políticas en segundo plano ante los desafíos de seguridad que afronta el país. El ministro de Defensa hizo ese llamamiento este domingo durante la ceremonia estatal en memoria de los caídos de la Operación Kadesh, en el recinto conmemorativo nacional del monte Herzl. Su intervención combinó una advertencia sobre Irán con un mensaje de unidad dirigido a la sociedad israelí.

Para Katz, la amenaza iraní representa una tarea pendiente. El ministro sostuvo que Teherán trata de reanudar sus esfuerzos para conseguir armamento nuclear y que desarrolla otras actividades capaces de poner en peligro a Israel. “Frente a Irán, la misión aún no ha terminado”, afirmó. También aseguró que Israel no puede aceptar esas amenazas ni considerar concluida su campaña contra ellas.
Katz defendió que las decisiones de seguridad no deben quedar supeditadas a que el peligro llegue a materializarse. Reclamó mantener la capacidad de actuar por iniciativa propia y aplicar una política ofensiva frente a los enemigos de Israel. Añadió que las fuerzas del país deben estar preparadas para cualquier escenario, incluida la posibilidad de emprender nuevas operaciones cuando la protección de los ciudadanos lo requiera.

El ministro trasladó después el mismo sentido de responsabilidad al terreno político. Afirmó que discutir y discrepar es legítimo, pero que la seguridad nacional exige superar las divisiones cuando surgen amenazas. “Tenemos un solo Estado, un solo ejército y un destino compartido”, recordó, antes de atribuir a todos los israelíes la responsabilidad de preservarlos.
Esa unidad, explicó Katz, tiene consecuencias tanto para quienes sirven en las Fuerzas de Defensa de Israel como para los adversarios del país. Los soldados y sus comandantes deben saber que cuentan con el respaldo de la población. A su vez, quienes amenazan a Israel deben entender que las diferencias internas no impiden que la sociedad actúe de manera conjunta frente al peligro.

Katz concluyó con otra exhortación a la responsabilidad mutua. Consideró que los próximos compromisos de defensa requerirán toda la fuerza del ejército y la capacidad de resistencia de la población. Con esa petición de unidad, el ministro adoptó una posición coincidente con la expresada por Benjamin Netanyahu, mientras insistió en que Israel todavía tiene tareas pendientes frente a Irán.










