El juez del Tribunal Supremo Noam Sohlberg, presidente de la Comisión Electoral Central de Israel, entregó al presidente Isaac Herzog los resultados oficiales de las elecciones del 27 de octubre de 2026. En la ceremonia del 4 de noviembre en la residencia presidencial de Jerusalén, calificó de “peligro real” para la democracia israelí los intentos de los últimos días de sembrar dudas sobre el resultado y restarle legitimidad. Recordó que la voluntad de los votantes obliga a todos y que respetarla hace posible el traspaso pacífico del poder.
El Likud y otros partidos de la coalición habían exigido aplazar la publicación de los resultados a causa de la investigación por presunto fraude electoral. Esa mañana, los miembros de la comisión recibieron un resumen de las pesquisas. Sohlberg insistió en que las sospechas debían investigarse a fondo y aseguró que eso ya ocurría. A su juicio, aun si se confirmaran, el alcance del fraude sería demasiado limitado para cambiar el resultado.
Sohlberg defendió la publicación inmediata por otra razón. La Knéset ya había cumplido su mandato y, según el juez, no cabía prolongarlo a costa de retener los resultados. Si más adelante aparecen pruebas, añadió, la ley prevé un procedimiento para impugnarlos.










