El 2 de noviembre de 2026 llegó a Andrews, Maryland, el primer HH-60W Jolly Green II destinado a la nueva flota. El aparato procedía directamente de las instalaciones de Sikorsky en Stratford, Connecticut, y fue trasladado por un piloto del 5.º Escuadrón de Helicópteros, unidad activada el 27 de agosto para dirigir la transición. Aunque un HH-60W de la Guardia Nacional Aérea de Nueva York había participado en aquella ceremonia de agosto, no pertenecía a la nueva dotación de Andrews. La aeronave recibida en noviembre constituye la primera entrega efectiva del programa de sustitución.
La Fuerza Aérea de Estados Unidos necesita mantener helicópteros disponibles las 24 horas para responder a situaciones de emergencia en la región de Washington, transportar autoridades civiles y militares y apoyar operaciones de contingencia relacionadas con la seguridad nacional. Esta misión exige aeronaves con suficiente autonomía, capacidad de transporte y rapidez de respuesta, pero también impone una restricción durante cualquier proceso de modernización: la sustitución de los helicópteros no puede interrumpir las operaciones que ya realizan.
Durante más de cinco décadas, el 1.º Escuadrón de Helicópteros, establecido en 1969, ha desempeñado esa función con los Bell UH-1N Huey. La unidad incorporó esta variante a comienzos de la década de 1970 y mantuvo una flota de 26 aparatos, algunos procedentes de la época de la guerra de Vietnam. En 2026, las aeronaves tenían entre 49 y 59 años. Su velocidad, autonomía y capacidad de carga resultaban insuficientes para los requisitos actuales, mientras que el envejecimiento complicaba el mantenimiento y el suministro de repuestos.
La sustitución había atravesado distintas decisiones antes de llegar al modelo definitivo. La Fuerza Aérea estudió inicialmente una plataforma común de transporte vertical, pero canceló aquel programa. En 2018 eligió el MH-139A Grey Wolf, desarrollado a partir de un helicóptero comercial, para reemplazar los Huey utilizados tanto en misiones de seguridad de instalaciones estratégicas como en el transporte de autoridades. Las restricciones presupuestarias llevaron a revisar esa decisión en 2025. La alternativa seleccionada consistió en adaptar helicópteros HH-60W que ya habían sido adquiridos y permanecían en el inventario de reserva.
Andrews sustituirá sus 26 Huey por helicópteros diseñados para rescate de combate
El HH-60W fue desarrollado por Sikorsky, empresa perteneciente a Lockheed Martin, como sustituto del HH-60G Pave Hawk utilizado en operaciones de búsqueda y rescate de combate. Su diseño deriva de la plataforma UH-60M Black Hawk, pero incorpora sistemas de misión y modificaciones específicas para localizar y recuperar personal aislado en territorio hostil. El helicóptero efectuó su primer vuelo el 17 de mayo de 2019 y alcanzó la capacidad operativa inicial en 2022. Su incorporación a Andrews representa una aplicación diferente de una plataforma concebida originalmente para el rescate militar.
El Jolly Green II dispone de un fuselaje mayor, una cabina más amplia y una capacidad interna de combustible superior a la del Huey. Su rotor principal tiene un diámetro aproximado de 16,34 metros y la aeronave alcanza una longitud de 19,72 metros. La documentación técnica de la Fuerza Aérea establece un alcance de 690 millas, unos 1.110 kilómetros, y contempla el reabastecimiento aéreo. Frente al UH-1N, el modelo ofrece un aumento aproximado del 25 % en velocidad, el doble de alcance y una capacidad de transporte de carga cercana al triple. Estas diferencias amplían las posibilidades de desplazar personal y equipos entre puntos de la región sin recurrir a tantas limitaciones de carga o combustible.
La aviónica constituye otra diferencia. El HH-60W incorpora una cabina digital con pantallas multifunción, navegación integrada, sistemas de comunicaciones modernos y equipos de observación electroóptica e infrarroja. La configuración original de rescate también incluye receptores de alerta radar, detección de amenazas, contramedidas y enlaces de datos tácticos. Estos sistemas fueron desarrollados para apoyar operaciones militares en entornos de riesgo, aunque no todos resultan necesarios para transportar autoridades o atender emergencias en el espacio aéreo de Washington.
La Fuerza Aérea proyecta modificar los helicópteros destinados a Andrews para adaptar su configuración interior, sus comunicaciones y determinados equipos defensivos. La documentación presupuestaria contempla una disposición de asientos para once pasajeros y la retirada de elementos propios del rescate de combate, como determinadas instalaciones de armamento, equipos de evacuación y protecciones. El primer aparato llegó directamente de fábrica, sin estas modificaciones. Por tanto, su recepción permite comenzar la preparación técnica y la formación, pero todavía no equivale a disponer de un helicóptero completamente configurado para las misiones locales.
El 5.º Escuadrón preparará la nueva flota mientras el 1.º mantiene las operaciones
El programa de transición incorpora una reorganización de las unidades de helicópteros de Andrews. El 5.º Escuadrón fue reactivado para recibir los primeros Jolly Green II, preparar tripulaciones, establecer procedimientos de mantenimiento e integrar progresivamente el modelo en las operaciones de la base. El teniente coronel Jonathan Bonilla asumió su mando. La creación de esta unidad permite desarrollar la transición sin retirar inmediatamente los UH-1N del 1.º Escuadrón, que continúa encargado de la respuesta inmediata y el transporte prioritario.
La preparación comenzó antes de la entrega. Durante los meses anteriores, el personal del nuevo escuadrón trabajó en la disponibilidad de hangares, equipamiento terrestre, documentación de vuelo y procedimientos de mantenimiento. El HH-60W comparte elementos con otros helicópteros de la familia Black Hawk, pero sus sistemas de misión y su configuración requieren formación específica. La nueva dotación también necesita personal cualificado para inspeccionar y mantener los componentes que no existen en los Huey.
Las primeras actividades formales de familiarización están previstas para enero de 2027, con instrucción impartida por tripulantes certificados de Sikorsky. Algunos participantes recibirán preparación para enseñar posteriormente los procedimientos de seguridad y familiarización al resto del personal. Entre los pilotos seleccionados figura el capitán Joshua Lemon, instructor del UH-1N y oficial del 316.º Grupo de Operaciones. La formación permitirá desarrollar un grupo de aviadores familiarizados con ambas plataformas durante el periodo en que los dos modelos compartan las operaciones de la base.
La coexistencia de ambas flotas resulta necesaria porque Andrews mantiene una misión de respuesta permanente. Una vez que el 5.º Escuadrón pueda asumir sus tareas con el HH-60W, el 1.º comenzará su propia conversión. El programa prevé incorporar 26 Jolly Green II y añadir aproximadamente 60 puestos de servicio activo. La capacidad operativa inicial está prevista para 2029 y la capacidad operativa plena para 2030, momento en que ambas unidades deberían utilizar el nuevo modelo.
La nueva flota conservará su acabado gris y podrá apoyar otras misiones
Una de las decisiones sobre la configuración de Andrews consiste en mantener el acabado gris del HH-60W, en lugar de reproducir la pintura azul, blanca y dorada característica de los Huey destinados al transporte de autoridades. La medida conserva una apariencia compatible con su posible empleo militar. Sin embargo, la utilización de estos helicópteros en misiones de rescate de combate dependería de los equipos que conservaran tras su adaptación y de la preparación de sus tripulaciones. El color exterior no determina por sí mismo esa aptitud operativa.
La plataforma también permite apoyar a otras organizaciones militares y civiles. Además del transporte prioritario y las operaciones de contingencia, el HH-60W está preparado para misiones de búsqueda y rescate civil, evacuación médica, respuesta ante desastres y asistencia humanitaria. Su mayor capacidad de carga ofrece alternativas para desplazar equipos y personal en situaciones que requieran una intervención rápida. La aplicación concreta de estas funciones en Andrews dependerá de las configuraciones aprobadas y de los procedimientos de coordinación con las instituciones de la región.
El calendario de recepción de los 25 helicópteros restantes todavía no estaba definido públicamente cuando llegó el primer ejemplar. La entrega del 2 de noviembre permitió iniciar la familiarización directa con la aeronave y preparar las siguientes fases de incorporación. La prioridad inmediata del 5.º Escuadrón es desarrollar personal cualificado y establecer las condiciones de operación y mantenimiento antes de asumir tareas regulares de respuesta.
A comienzos de noviembre de 2026, el proceso se encuentra en su primera fase material: Andrews dispone del primer HH-60W asignado al 5.º Escuadrón, todavía sin las modificaciones previstas para sus misiones específicas. El 1.º Escuadrón mantiene la operación de los UH-1N y conserva la responsabilidad de respuesta permanente. La instrucción formal con Sikorsky comenzará en 2027, mientras la incorporación progresiva de las nuevas aeronaves y su adaptación operativa continuarán hasta alcanzar la capacidad prevista para 2030.










